Italia pacta con Argelia aumentar en un 40% sus compras de gas para reducir su dependencia de Rusia

Mario Draghi anuncia en su visita al país vecino un acuerdo energético bilateral, en un contexto de alejamiento entre Madrid y Argel

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, recibiendo a su homólogo italiano, Mario Draghi, este lunes en Argel.
El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, recibiendo a su homólogo italiano, Mario Draghi, este lunes en Argel.ALGERIAN PRESIDENCY / HANDOUT (EFE)

El primer ministro italiano, Mario Draghi, fraguó este lunes en su visita a Argel un acuerdo que permitirá a Italia reducir su dependencia energética de Rusia, país del que importa el 40% del gas que consume. En unas breves declaraciones a la prensa desde Argel, Draghi confirmó que la compañía energética Eni y la argelina Sonatrach han firmado una alianza para aumentar las exportaciones de gas a Italia, aunque no especificó en qué cantidad ni en qué plazos. Eni confirmó en un comunicado que aumentará su suministro en un 40% para abastecer con 9.000 metros cúbicos anuales más de gas a partir de 2023 y 2024.

Draghi recordó que, después de que Rusia invadiera Ucrania, el pasado 24 de marzo, anunció que Italia se movería con la máxima rapidez para reducir la dependencia del gas ruso. Añadió que los acuerdos de este lunes son una respuesta a ese objetivo estratégico. Y advirtió: “Habrá más”.

El país magrebí, primer socio comercial de Italia en África, es actualmente el segundo proveedor de gas a Roma –con el 30%–, por detrás de Rusia –que le vende el 40%– y la idea del Gobierno es que se convierta paulatinamente en el primero. Además, Draghi explicó que ambos Gobiernos han firmado una declaración de intenciones sobre la cooperación bilateral en materia de energía que va más allá del gas. “Italia está lista para trabajar con Argelia para desarrollar energías renovables e hidrógeno verde. Queremos acelerar la transición energética y crear oportunidades de desarrollo y ocupación”, apuntó.

Trabajo durante meses en Roma

Mario Draghi no ha aclarado en su breve comparecencia ante los medios si Argelia subirá el precio del gas en los contratos que deba renovar. En el caso de España, el aumento es seguro. La vicepresidenta española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya aclaró el pasado 7 de abril que Argelia tiene la intención de subir los precios del gas a España, y confió en que dicho incremento sea “moderado”. Ribera dijo que la empresa argelina Sonatrach ya advirtió en octubre de que los precios actuales están muy por debajo de la tarifa a la que se cotiza el gas en los mercados internacionales.

El mandatario italiano se reunió con el presidente Abdelmayid Tebún en dos ocasiones durante este viaje de un día. Para Italia este encuentro es trascendental, ya que importa cerca del 95% del gas que consume. La Unión Europea, que compra el 40% del gas a Rusia, también se ha propuesto reducir su dependencia de Moscú. Pero no todos los países europeos lo tienen tan fácil como Italia, cuya diplomacia llevaba meses trabajando con Argelia, con el objetivo de convertirlo en su primer proveedor. El jefe de Estado, Sergio Mattarella y el ministro de Exteriores Luigi Di Maio viajaron en noviembre a Argel acompañados por Claudio Descalzi, el consejero delegado de la multinacional italiana de energía, Eni.

Esta nueva visita de la delegación italiana a Argelia se produce en un momento de máxima tensión entre Argelia y España, tras el giro de la política exterior de Madrid sobre el Sáhara Occidental y su reciente apoyo al plan autonomista de Marruecos para esa región como la solución “más seria, realista y creíble”.

El tubo italiano lleva tres veces más gas que el español

El gas que recibe Italia de forma directa a través de su gasoducto conocido como Transmed es más de tres veces superior al gas argelino que llegó en 2020 a España a través del tubo Medgaz, que conecta con Almería: 22.000 millones de metros cúbicos del italiano frente a los 7.000 millones del español.

Desde que Argel cortó el servicio del gasoducto Magreb-Europa, que conectaba Argelia con España a través de Marruecos, España dejó de recibir de forma directa 6.000 millones de metros cúbicos. En la actualidad, se están efectuando obras de ampliación en el Medgaz con las que se pretende aumentar su capacidad de transporte hasta los 10.000 millones de metros cúbicos. España recibe el resto de lo que necesita en forma de gas licuado, que transportan los llamados barcos metaneros, procedentes en su mayoría de Estados Unidos. El precio del licuado suele ser mucho mayor que el que llega a través de un tubo.

El gasoducto italiano opera solo a dos tercios de su capacidad total, que alcanza hasta los 30.000 millones de metros cúbicos, por lo que hay un amplio margen para aumentar el suministro y no sería necesario realizar nuevas inversiones en infraestructuras.

Alessandro Gili, investigador especializado en infraestructuras y geoeconomía del Instituto Italiano de Estudios de Política internacional, explica a este diario que el flujo de gas entre Argelia e Italia podría aumentar aún más este año, hasta la capacidad total, con lo que Argelia se convertiría en el primer proveedor de gas natural de Italia, superando a Rusia.

Viajes a otros países

Por su parte, Davide Tentori, analista especializado en geoeconomía del mismo Instituto, cree que hará falta tiempo para que se pueda aumentar el abastecimiento desde Argelia. “Y mientras tanto, esperemos que no disminuyan los suministros desde Rusia”, señala. “Los países de la Unión Europea se están moviendo en orden disperso, con iniciativas diplomáticas individuales. Además de Italia, el principal destinatario del gas argelino es España. Tal vez sería mejor que se discutiera de manera concertada sobre cómo diversificar los suministros de petróleo y de gas”, valora.

El Gobierno italiano también ha enviado delegaciones a otros países como Azerbaiyán, de donde el pasado año recibió 7.200 millones de metros cúbicos a través de un conducto que cruza el mar Adriático, o Catar, de donde importó unos 6.800 millones de metros cúbicos. Desde que comenzó la invasión a Ucrania, el ministro de Exteriores italiano también ha viajado a la República Democrática del Congo, Angola y Mozambique y ha asegurado que “todos estos países se han mostrado disponibles a aumentar el suministro” de gas a Roma, aunque “aún hay mucho por negociar”.

El investigador Alessandro Gili explica que los viajes efectuados por delegaciones italianas en los últimos meses al Congo, Angola, Qatar y Mozambique han sido importantes, en particular para aumentar los flujos de gas natural licuado (GNL), que en 2021 representaron alrededor del 13% de la demanda nacional de gas. Gili se muestra partidario de aumentar el número de tres regasificadoras que ya existen en Italia, frente a las seis de España, que es el país con más plantas de Europa. El investigador cree que a Italia le conviene también disponer de buques gasificadores flotantes, que podrían proporcionar 5.000 millones de metros cúbicos adicionales de gas licuado a Italia por barco.

La estrategia de Roma pasa por comprar a otros países al menos la mitad de los 29.000 millones de metros cúbicos de gas que se compraron a Rusia el año pasado. La idea del Gobierno es alcanzar este objetivo a partir de 2023, ya que a corto plazo es inviable pensar en prescindir del gas.

El plan del Gobierno también prevé un aumento de la cantidad de gas que se almacena en verano -cuando se utiliza menos al no encender los sistemas de calefacción- para preparar el invierno. Esta parte de la estrategia energética también la comparte la Comisión Europea, que quiere introducir una norma que obligue a los países miembros a llenar los espacios de almacenamiento (en Italia hay 13) al menos al 90% de su capacidad antes de octubre de cada año.


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