Next Generation EU: retos y oportunidades para las Industrias Culturales

El Plan de Recuperación cultural necesitará proyectos innovadores que incorporen la digitalización y la sostenibilidad como ejes fundamentales, y que se desarrollen junto a otros sectores productivos

Urdula Von der Leyen destacó el potencial de la cultura para contribuir a la recuperación de la economía y el empleo de la UE. / GI
Urdula Von der Leyen destacó el potencial de la cultura para contribuir a la recuperación de la economía y el empleo de la UE. / GI

En mayo de este año, la Comisión Europea presentó el ‘Next Generation UE’ (NGEU), un instrumento financiero para paliar los efectos de la pandemia de Covid-19. Este plan incluye un presupuesto de 750 billones de euros para el instrumento de recuperación, y un presupuesto reforzado para el Marco Financiero Plurianual del periodo 2021-2027. En los discursos de presentación del plan, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, hizo especial mención a la cultura, reconociendo que ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis sanitaria, pero también destacando el potencial de este sector para contribuir a la recuperación de la economía y el empleo de la UE.

Para poner en marcha este mecanismo de financiación, los Estados miembro deberán enviar a Bruselas sus planes nacionales de recuperación, en los que incluirán las reformas que tienen que llevar a cabo, así como su agenda de inversiones. Además, será necesario que los países abran vías de diálogo con los agentes implicados en todos los sectores productivos. En este contexto, las Industrias Culturales y Creativas (ICC) están en posición de beneficiarse de este apoyo financiero en los planes de recuperación de sus respectivos países. Todo el escenario es positivo, pero la parte más difícil será diseñar proyectos innovadores, transformadores de la economía, que incorporen la digitalización y la sostenibilidad como ejes fundamentales, y que se desarrollen en colaboración con otros sectores productivos. Este puzle tendrá que armarse antes de abril de 2021, si queremos aprovechar una oportunidad histórica para el sector de la cultura.

Las Industrias Culturales y Creativas (ICC) son un elemento clave de la economía y el empleo en España, con una aportación al PIB superior al de otros sectores estratégicos, como la industria química y la de telecomunicaciones[1]. Por otro lado, son un aliado fundamental para impulsar la innovación y el crecimiento sostenible e inclusivo. Además, su facilidad para introducir las habilidades digitales fortalece su contribución para impulsar la transformación de nuestra economía. Con estas premisas, entendemos que las ICC deberían tener un papel protagonista en el Plan de Recuperación, y así lo planteamos en junio de 2020 en el documento que la Fundación Alternativas envió a la Comisión para la Reconstrucción del Congreso[2]. En ese documento incluimos las Industrias Culturales y Creativas como elemento esencial para impulsar la innovación y el crecimiento sostenible e inclusivo, que son la base del NGEU. Además, hacíamos hincapié en que el desarrollo de iniciativas en este ámbito deberá tener en cuenta cuestiones que llevan tiempo sin resolverse, como garantizar infraestructuras de comunicación en todo el territorio, favorecer espacios para la intersectorialidad, fortalecer la formación en herramientas digitales, y facilitar el acceso a la financiación a las pymes de la cultura, que son el 60% del tejido productivo.

A partir de ahora, y aprovechando este contexto de impulso presupuestario, hay que sentar las bases que permitan que las ICC afronten el futuro con mayor fortaleza. Para ello habrá que transformar el enfoque y pensar a escala europea, abrirse a la transversalidad y conectarse con otros sectores productivos, además de impulsar alianzas público-privadas que garanticen la sostenibilidad de las inversiones. Las posibilidades son inmensas, pero es fundamental concretar las propuestas para poder hacer llegar a España el presupuesto inicialmente asignado por la Comisión Europea y aprobado por el Parlamento Europeo.

Hasta hoy teníamos muchas preguntas sobre la gobernanza de estos fondos, pero el día que se publica este texto, se han empezado a conocer algunos detalles del plan de ejecución del NGEU. Sabemos ya que se establecerá una ventanilla única para la recepción proyectos, que recibirán el nombre de PERTES[3], que serán el resultado de alianzas con el sector privado. Se adelantará hasta el 50% de los fondos de estos proyectos y se reducen los plazos para la tramitación y la licitación de cara a agilizar la ejecución de las acciones. El documento recoge también la creación de órganos consultivos sectoriales, por lo que deducimos que deberá conformarse uno específico para las ICC.

Los fondos que recibirá España por el NGEU serán más de los que han llegado a nuestro país desde que formamos parte de la UE. El desafío es tan grande como la oportunidad que supone para toda la economía española, y en particular para las ICC, que tanto están sufriendo por los efectos de la pandemia.

* Inma Ballesteros es directora de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas

[1] Las ICC suponen el 2.4% del PIB, llegando al 3.2% si sumamos las actividades relacionadas con la propiedad intelectual, mientras que la industria química 1,1% y las telecomunicaciones 1,8%.

[2] https://www.fundacionalternativas.org/las-publicaciones/informes/el-pacto-de-reconstruccion-social-y-economica

[3] Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica.

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