Envolver chorizos, un negocio a prueba de virus

La actividad de Viscofán, centrada en las tripas artificiales para embutidos, resiste con gran fortaleza la brusca caída de la economía

La facturación de Viscofán creció un 9% en el primer semestre.
La facturación de Viscofán creció un 9% en el primer semestre.JAVIER EDERRA

El semestre ha sido horrible para las cuentas de las compañías cotizadas. Solo algunas empresas han logrado escapar a la catástrofe de la covid-19. Una de ellas es Viscofán, la multinacional española de tripas para embutidos. Entre sus puntos fuertes están un negocio con exposición al consumo básico (alimentación), que apenas se ha visto afectado por la cuarentena, y una diversificación de mercados considerable.

Sus resultados del primer semestre de este año hablan de un incremento de las ventas del 9% hasta los 449 millones de euros, y un beneficio de 57,3 millones que supone un 25% más respecto al cosechado en igual periodo de 2019. Y, además, reduciendo su deuda desde los 73 millones en los primeros seis meses del pasado año hasta los 43,8 millones de éste. Y eso, después de haber repartido un dividendo entre sus accionistas de 0,96 euros por acción que le supuso un desembolso de 44,5 millones de euros.

En el pasado mes de diciembre, Viscofán adquirió la firma de envoltura de colágeno Nitta Casings con presencia en Estados Unidos y Canadá, por la que pagó 12,1 millones de euros. Un paso más en la internacionalización de la firma navarra que consigue el 54% de sus ingresos en Europa y Asia, mientras Norteamérica supone el 31% de sus ventas y Latinoamérica el 15%, una cifra disminuida en este semestre por la debilidad del real brasileño. Así, el tipo de cambio de las distintas monedas en las que opera es uno de los riesgos de Viscofán, aunque realiza contratos de cobertura de divisa para minimizar el impacto.

Inesperadamente, la covid-19 provocaba un aumento de la demanda de los productos de Viscofán durante los meses de marzo y abril, lo que obligó a la firma a aumentar la producción de las fábricas en la primera mitad del año. Lógicamente, este crecimiento se notó más en los productos para consumir en casa, y cayó en los dirigidos a la restauración.

Rafael Bonardell, analista de Intermoney, considera que la pandemia ha tenido un impacto positivo en Viscofán, de vuelta a la normalidad tras las caídas de ventas y márgenes por la peste porcina en Asia. Con el buen comportamiento de la firma también en el segundo trimestre del año, Bonardell cree que se mejorarán las previsiones de la compañía para el cierre de 2020. Unas estimaciones en virtud de las cuales Viscofán espera aumentar ventas entre el 6% y el 8%, mientras que su resultado de explotación (ebitda) crecería entre el 7% y el 9%.

La única duda que asalta al analista de Intermoney es si una vuelta a la normalidad en relación a la pandemia provocaría una caída de sus ventas. “Creo que ha habido un acopio de alimentos por parte de la población que puede ser un freno para futuras ventas si la situación se normaliza, lo que reduciría las expectativas de facturación”, explica.

Inversiones

El coronavirus tampoco ha puesto freno a los planes de inversión de la compañía, que este año alcanzarán los 54 millones de euros. Eso sí, desde Viscofán reconocen en que algunos proyectos las inversiones se están ralentizando. En cualquier caso, según sus gestores, estos retrasos no afectarán a los resultados de explotación del grupo. “La necesidad inversora es inferior a la de los años anteriores tras el esfuerzo realizado en la primera fase del plan 2016-2018”, comentan en la nota de resultados. En el primer semestre del año se habían invertido solo 15 millones de los 54 previstos.

Frente a la desaparición del dividendo de numerosas empresas del mercado español, Viscofán lo va a incrementar durante 2020. Una buena noticia para sus dos grandes propietarios, Corporación Financiera Alba y el fondo APG Asset Management, que al cierre del semestre poseían el 13% y el 10% del capital, respectivamente. La analista de Norbolsa Nagore Díez destaca que el mercado de China para Viscofán continúa recuperando ritmo, ya que se mantiene la necesidad de reemplazo de tripas naturales por envolturas artificiales debido la gripe porcina. “El ejercicio 2019 supuso una especie de valle en el margen de explotación del grupo, que comenzará a mejorar a lo largo de 2020”, dice Díez. “Todavía está por ver qué cambios en los hábitos de consumo de alimentación introduce la covid-19. Entendemos que un mayor consumo en el hogar en detrimento de los restaurantes puede ser positivo para la compañía”, añade. Como riesgos para este ejercicio, la experta de Norbolsa destaca “el precio de las materias primas y la evolución de las divisas [dólar y real brasileño, principalmente]”.

Una de las actividades menos conocidas de Viscofán es la cogeneración de energía en sus plantas, que le ha reportado ingresos de casi 20 millones de euros en el primer semestre del año. Una actividad que aún no ha cogido tamaño suficiente en relación con el potencial que tiene, pero que deja bien situada a la compañía para cumplir sus objetivos de ser neutral en emisiones contaminantes.

Por último, Ana Gómez, analista de Renta4, apunta “que Viscofán se sigue beneficiando de la buena dinámica en volúmenes de envolturas y del mayor consumo en los hogares a causa del coronavirus”. La compañía también se beneficia, según esta experta, de la incorporación de Nitta al perímetro de consolidación. “La nota negativa viene del lado de las divisas, que drenan 3,4 puntos porcentuales al crecimiento”, concluye Gómez.

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