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La cuenta atrás de Ryanair en Canarias

La aerolínea cerrará su base en el archipiélago y despedirá a centenares de trabajadores

Un avión de Ryanair en el aeropuerto de Girona
Un avión de Ryanair en el aeropuerto de Girona

Tras meses de pugna, incertidumbre y cabreo, la emoción se coló en la cena de esta Navidad del personal de Ryanair en Tenerife. Algunos han alquilado sus casas y vuelto a vivir con sus padres para sobrevivir a la huelga y afrontar el futuro judicial que les espera. Familias dejarán las islas en pleno curso escolar para regresar a sus países. Hay quien, incluso, está alquilando su coche para tener algún ingreso. Algunas familias se han quebrado y mientras unas volaban, otros se quedaban en las islas. Los trabajadores de Ryanair de Canarias asisten a la cuenta atrás para el cierre de la compañía en las islas.

 

En los cuadrantes de horarios publicados el viernes por la compañía ya no aparece que ocurrirá más allá del 8 de enero. Los 348 trabajadores de Ryanair en Canarias cuentan los días y se preparan para una batalla judicial y la demanda en la Audiencia Nacional en la que pedirán la nulidad del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que cae sobre sus cabezas. Son conscientes de que ocurra lo que ocurra la base va a cerrar, pero están dispuestos a disputar la razón y sus consecuencias económicas hasta el final. La propuesta de la compañía es que menos del 10% de los trabajadores de Canarias sean recolocados en otras bases, sobre todo en Irlanda. Y allí tendrían peores condiciones de las actuales. “Quieren trabajadores más baratos”, sostenía un delegado sindical. Nadie espera una oferta de última hora como la de Girona. Los planes para Canarias no se mueven.

Jairo Gonzalo, trabajador y secretario de sección sindical de USO en Ryanair, se estrenó en su labor sindical en septiembre de 2018 con una degradación laboral. Había sido supervisor de base en Bari (Italia), Sevilla y Tenerife. “Presencié en diferentes reuniones las tácticas agresivas y humillantes de la compañía con trabajadores por no conseguir los objetivos de venta o no reducir las faltas injustificadas. La presión sobre los supervisores es muy grande y se traslada a la plantilla. Ryanair tiene una cultura empresarial muy singular”, sentencia.

Gonzalo espera que entre febrero y marzo la Audiencia Nacional se pronuncie sobre la demanda y solicitud de nulidad. La empresa, argumenta, “no ha tenido en cuenta nunca al comité negociador ni en Canarias ni en Girona. Se saltan toda la normativa. Es su hoja de ruta”.

El expediente Ryanair del Gobierno de Canarias tiene varias ramificaciones. Por un lado, el golpe a la conectividad en un año complicado por el cierre de Thomas Cook y la pérdida de turistas extranjeros. Y también, claro, por la destrucción de 350 puestos de trabajo. El Ejecutivo regional explica que la prudencia y la cautela debe guiar su acción. Creen que el paso definitivo será cuando se presente el ERE y los trabajadores lo impugnen. En ese momento, el Gobierno acompañará y dará alternativas a los despedidos.

La próxima semana se reunirán los representantes de los trabajadores con el viceconsejero de Empleo, Gustavo Santana, secretario regional de UGT hasta hace unos meses. El Gobierno propondrá un plan de formación específico y posibles itinerarios laborales para los desempleados.

 

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