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OMC

La UE se arma para poder imponer sanciones ante el bloqueo de la OMC

Bruselas podrá aplicar contramedidas a otros países si rechazan resolver sus disputas mediante un sistema temporal de arbitraje

Contenedores en el puerto de Lianyungang, en la provincia china de Jiangsu.
Contenedores en el puerto de Lianyungang, en la provincia china de Jiangsu. REUTERS

La Unión Europea ha decidido rearmarse ante el bloqueo en el que ha quedado la Organización Mundial del Comercio (OMC) después de que Estados Unidos haya impedido la renovación de dos jueces del tribunal de apelación. La Comisión Europea propuso cambios en su legislación para poder imponer aranceles a terceros países sin esperar la resolución ese órgano, que ha quedado inoperativo, siempre que no se hayan acordado mecanismos de arbitraje alternativos, como los que rigen de forma temporal para las relaciones comerciales con Canadá o Noruega. “Aunque buscamos reformar la OMC y restablecer un sistema que funcione, no podemos permitirnos estar indefensos si no hay posibilidad de obtener una solución satisfactoria dentro de la OMC”, sostuvo el comisario de Comercio, Phil Hogan.

El bloqueo de Estados Unidos ha dejado inoperativo el tribunal de resolución de disputas del órgano con sede en Ginebra, que dirime las disputas comerciales de sus 164 socios. La Comisión Europea lleva meses preparándose para ese momento tratando de buscar acuerdos para crear mecanismos bilaterales, que por ahora solo ha cerrado con Noruega y Canadá. Más allá de la “parálisis” en la OMC, Hogan recordó que la situación actual supone una “brecha” en la legislación comunitaria y pone en riesgo su capacidad ejecutoria.

El Colegio de Comisarios del miércoles acordó una enmienda al Reglamento de Ejecución, que la UE de momento solo ha usado para contraatacar una vez y que prevé emplear de nuevo en los próximos meses. En la primera ocasión, echó mano de él para responder a la imposición de aranceles al acero y al aluminio en verano de 2018 por parte de la Administración de Donald Trump. Y lo volverá a hacer en breve, cuando pueda dar un golpe a productos norteamericanos ante las sanciones por los contenciosos cruzados de Airbus y Boeing.

Hasta ahora, la UE acudía a la OMC si creía que un país imponía una restricción comercial ilegal. El caso era visto por un panel, una suerte de tribunal de primera instancia encargada de juzgar las disputas. Hasta ahí, nada va a cambiar, por lo que la UE considera que va a seguir las reglas del multilateralismo. Sin embargo, un país podía recurrir la decisión al tribunal de apelación, que era la instancia realmente relevante en la resolución de conflictos. El bloqueo actual significa que, a la práctica, cualquier país puede varar la resolución de una disputa apelando una decisión del panel. La razón es que el funcionamiento de esa instancia requiere de al menos tres jueces, y desde el pasado día 10 de diciembre solo hay uno.

El nuevo sistema

A partir de este punto, la UE plantea dos caminos. El primero pasa por acudir a un órgano de apelación temporal creado con socios comerciales con jueces con experiencia, por ejemplo, en la propia OMC. Por esa vía, una de las partes acude a ese tribunal, asume la decisión y la cumple. En caso de que no sea así, la UE puede tomar represalias imponiendo aranceles, como prevé la actual legislación.

Si no se acuerda ese mecanismo, la UE podrá tomar un atajo. De ese modo, si un tercer país apela al órgano de la OMC –que está inoperativo— para bloquear un procedimiento en el que se ha dado la razón a la UE, el bloque comentario podrá aplicar sanciones directamente, gracias a la modificación de la legislación. Eso será posible tanto para países con los que tienen acuerdos comerciales como con lo que no hay esos pactos.

La UE está esperando decisiones de primera instancia contra Rusia, China y Estados Unidos, además de haber llevado a la OMC disputas contra Colombia, Indonesia, India y Turquía. El Consejo Europeo debatirá este jueves la situación actual en la OMC. En el borrador de conclusiones, los países reiteran su “pleno apoyo” al multilateralismo y muestra su preocupación por la “parálisis” de la OMC, y llaman al Parlamento Europeo a examinar la propuesta de la Comisión para adaptar su legislación al nuevo entorno. Bruselas espera que a mediados de 2020 culmine ese procedimiento.

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