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8.000 toneladas de miel para endulzar el mundo desde Salamanca

La firma Maes Honey exporta a 34 países y factura 20 millones de euros

Instalaciones de la firma salmantina Maes Honey.
Instalaciones de la firma salmantina Maes Honey.

Cesar Andrés no se podía imaginar que, cuando dedicaba unas horas al mantenimiento de media docena de colmenas hace poco más de un siglo, estaba poniendo el germen de lo que hoy es Maes Honey, una empresa que factura 20 millones y que exporta a los cinco continentes dirigida por su bisnieto, César Redondo.

Corrían los primeros años del siglo pasado cuando César, un pequeño agricultor de la localidad de Valero, en la sierra de Salamanca, decidió poner sus primeras colmenas gracias al gusanillo que le metió en el cuerpo el cura del pueblo aficionado a la producción de miel. La miel era una afición, pero, a la vez, un complemento a la economía familiar. La comercializaba a granel en los mercados de la zona, en unos casos a cambio de dinero y en otros por trigo para el consumo familiar.

Lo que era una pequeña explotación creció en manos de su hijo y su nuera, Esteban y Manuela, y décadas más tarde su nieto Cecilio daba un impulso a la actividad cuando inicia la trashumancia con las colmenas: las transportaba a las provincias de Cáceres y Badajoz para obtener la primera cosecha de miel ante la existencia de una floración más temprana, y las devolvía a la sierra salmantina para obtener una segunda cosecha. La empresa, denominada inicialmente Feyce en honor a sus fundadores, el matrimonio Felisa y Cecilio, llegó a contar en los años setenta y ochenta con hasta 2.000 colmenas.

Gracias a su producción y la que le ofrecían sus vecinos, Cecilio recorría los meses de otoño e invierno los pueblos de la zona comercializando miel artesanal, inicialmente a granel y más tarde envasada en su almacén en Aldeatejada, donde se ubican actualmente las instalaciones. En 2017, la empresa cambió nuevamente su denominación por la de Maes Honey en honor a los abuelos del actual director general, Manuela y Esteban.

Venta de terceros

En los años ochenta la empresa fue reduciendo la actividad en la producción apícola para acabar en 1983 eliminando todas las colmenas y aprovisionándose de materias primas externas. “Zapatero a tus zapatos”, señala César Redondo, actual propietario y director. “Para desarrollar la empresa no podíamos estar en las dos partes, y más cuando existía y existe la posibilidad de disponer de mieles de calidad, cantidad y varietales, tanto de proveedores españoles como de terceros países”.

En cifras

31.000. Son las toneladas producidas en España según el Ministerio de Agricultura. Desde 2012 la producción no ha bajado de las 30.000 toneladas.

31.527. Es el número de apicultores, de los que un 18% son profesionales (tienen más e 15 colmenas).

70%. Cuatro comunidades concentran el 70% de la producción. Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Extremadura.

2,8. Son los millones de colmenas instaladas, de las que el 80% pertenecen a apicultores profesionales.

430. El consumo per cápita es de 430 gramos al año, según datos del Ministerio de Agricultura. El Gobierno prepara una normativa sobre el etiquetado que obligará a señalar los países de origen frente al actual método que señala de forma genérica que se trata de miel “originaria de la UE o no UE”.

Maes dispone de capacidad para producir unas 12.000 toneladas de miel, aunque ahora está en las 8.000 toneladas. La miel elaborada procede en un 50% de apicultores nacionales y el otro 50% del exterior, tanto de otros países europeos, como de Latinoamérica o Asia. El responsable de la empresa salmantina no comparte las críticas que se hacen, en muchos casos, contra la miel importada, especialmente de China. “Toda, tanto la nacional como la importada, está muy controlada con numerosos análisis en origen y a su salida de la industria. En la empresa se hacen análisis complementarios y, además la mantenemos en cuarentena para tener una completa seguridad de que se trata de miel 100% natural y libre de residuos”.

En esta línea, César Redondo señala la necesidad de que las colmenas se hallen ubicadas en terrenos naturales, que no estén cerca de campos donde se apliquen habitualmente pesticidas o fumigaciones que puedan suponer un peligro para la supervivencia de los animales. A Redondo tampoco le preocupa la próxima norma nacional que exigirá que en las etiquetas del producto se indique el país de origen de la miel y además del porcentaje que tiene de cada procedencia. “Actualmente ya etiquetamos así para algunos países donde es obligatorio”.

Maes hace parte de sus ventas a la industria del dulce a granel, aunque el grueso de las mismas se realiza con miel envasada para marcas de la distribución. También tienen marcas propias como “Las Abejas”, “Bonapi” o “Mis Colmenas”, con una cuota total en el mercado interior del 20%. Aunque Mercadona ha tenido tradicionalmente a Apisol como su interproveedor, con la nueva estrategia de abrirse a más proveedores, la firma valenciana ha mostrado su interés por la empresa salmantina, donde tienen muy claro que no cierran ninguna puerta, pero que su política ha sido y será siempre la de diversificar oferta y mercados.

Apertura externa

A partir de los años noventa, a la vista de la evolución del mercado interior y de acuerdo con su estrategia de diversificación, la empresa inició un proceso de búsqueda de mercados exteriores que actualmente suponen el 80% de la actividad del grupo con presencia en 34 países. Inicialmente la aventura exterior la afrontó en el conjunto de un consorcio de pequeñas empresas de Castilla y León y actualmente opera en solitario en los cinco continentes, desde Australia a Estados Unidos pasando por la gran demanda de los países árabes.

Maes Honey opera únicamente en la venta de miel y ha renunciado a la elaboración de otros productos derivados como ceras, jalea, polen o cremas para el mercado español. Sí elabora cremas para exportar, e invertirá en la oferta de productos bio. Maes es fuerte en miel multifloral y miel del bosque, y está potenciando la oferta de mieles monoflorales, como la de acacia o de eucalipto.

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