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La industria alimentaria pide “cordura” ante la situación en Cataluña

La patronal del sector lamenta la fuga de empresas por la inseguridad jurídica y teme que el órdago independentista perjudique su buen momento

Clientes y dependientes en un mercado en Barcelona.
Clientes y dependientes en un mercado en Barcelona. Getty

"Es evidente que hay mucha preocupación, mucha inquietud por la inseguridad jurídica. Pedimos cordura, nuestro deseo es que se vuelva a la situación anterior, aunque no sabemos si es ya posible". Así ha expresado esta mañana el presidente de la Federación de la Industria de Alimentación y Bebidas (FIAB), Mané Calvo, la posición de la industria alimentaria, un sector que el año pasado facturó 96.400 millones de euros, ante el desafío independentista de Cataluña, que hoy vive un día clave.

La patronal del sector admite "inquietud" por la situación en Cataluña, sobre todo por la inseguridad jurídica derivada del procés independentista que está ocasionando una masiva fuga de empresas de la región."En el ADN del empresario está el no posicionarse políticamente, porque eso le resta consumidores de un lado o de otro, pero hay empresas que han decidido marcharse por la inseguridad jurídica", ha lamentado Calvo. Empresas como Cervecera San Miguel S.L., la única filial catalana de Mahou San Miguel, ya han anunciado su salida de la comunidad que preside carles Puigdemont, mientras que otras supeditan su traslado a una declaración de independencia, como Freixenet, Codorniu o Idilia Foods (Colacao, Nocilla…).

El empresario, responsable de la conservera Calvo, ha dicho que ve "con mucha preocupación" el desarrollo de los acontecimientos en Cataluña y ha afirmado que suscribe lo dicho por la patronal CEOE, que apuesta por "el orden y el respeto a la ley y a la legalidad vigente [Constitución] que da un marco legislativo que permite a las empresas moverse con seguridad". "Lo que deseamos es cordura y que volvamos a la situación anterior, aunque no sé si esto será posible del todo", ha pedido el empresario, responsable de la conservera Calvo, subrayando que el ideal es una "situación sin tensión en la que los empresarios puedan dedicarse a sus empresas y los políticos, a la política. Dividir no es lo más deseable".

Cifras récord

Esa situación política podría afectar al negocio del sector, que está "en un fantástico momento", en palabras de Calvo, y el año pasado batió su récord de facturación y empleo y que espera volver a batirlo este año. La FIAB contabilizó en 2016 ventas por 96.400 millones de euros, un 1,3% más que el año anterior, con 480.00 trabajadores, un 2% más, según ha explicado el empresario en el I Foro de Tendencias en la industria de alimentación y bebidas, un encuentro organizado con la consultora EY, con la que la Federación ha renovado un convenio de colaboración. Calvo ha destacado también el buen momento exportador de la industria, que vendió productos al exterior por 27.550 millones, un 8,4% más que en 2015, mientras que importó por valor de 20.300, por lo que arrojó un superávit comercial de 7.250 millones.

Con estas cifras, Calvo ha añadido que "la tendencia en lo que va de este año nos permite ser optimistas. Somos un gran motor de la economía en todo el territorio nacional, estamos en un momento de cifras récord y es un camino que queremos continuar", ha concluido el empresario. en este sentido, ha abogado por seguir la senda de consolidación empresarial, para conseguir un tejido empresarial "más grande y robusto" -en 2016 aumentó el número de medianas empresas y disminuyó el de microempresas, con menos de 9 empleados- y por un mayor impulso a la internacionalización, sobre todo en mercados nuevos, como los aisáticos.