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Erle, un lustro domesticando a los robots desde Vitoria

Una 'startup' nacida en Vitoria logra relieve mundial y financiación de Sony por su sistema operativo inteligente para robots

Carlos Uraga a la izquierda de la imagen, Víctor Mayoral en el centro y Álex Hernández, en la sede de Vitoria.
Carlos Uraga a la izquierda de la imagen, Víctor Mayoral en el centro y Álex Hernández, en la sede de Vitoria.

Empezaron a jugar con robots de plástico a los diez años y a los 20 los llenaban de electrónica y movimiento. A los 30, sin cumplir, lideran el equipo técnico de la firma suiza Acutronic Robotics y acaban de seducir al gigante japonés Sony. Los fundadores de Erle, la startup que nació en Vitoria en 2012 con 3.000 euros que les prestó la familia y en la que se fijó el Pentágono por el concepto de sistema operativo para los robots que estaban desarrollando, el HROS (Hardware Robot Operating System), trabajan ahora para convertirlo en un estándar mundial. Su idea, los robots plug and play (conectar y jugar) con inteligencia artificial, tiene mucho potencial a entender de algunos de los principales agentes de un sector muy fraccionado. Sony Innovation Fund, anunció esta pasada semana una inversión inicial de entre uno y diez millones para acelerar el proyecto.

“Estamos cambiando la robótica en base al concepto de robots modulares a cuyos componentes dotamos de inteligencia artificial bioinspirada”, explica el fundador de Erle y ahora consejero delegado de Acutronic Robotics, Victor Mayoral. La referencia a la inspiración biológica es la base del sistema operativo que desarrollan. En vez de describir todos los rangos de movimientos posibles y programar el que van a desarrollar “nosotros entrenamos al robot” con premios y penalizaciones electrónicas que le hacen aprender esos movimientos de manera continua y permanente, explica el director de ingeniería Alejandro Hernández.

El corazón de los robots

El embrión de HROS surgió de un proyecto, en el que participaba Erle, financiado en 2015 por la agencia estadounidense Darpa (Defense Advance Research Projects Agency), dependiente del Pentágono.

H-ROS divide los componentes del robot en 5 tipos: 'sensores' (utilizados para percibir el mundo), 'actuadores' (que permiten la interacción física con el medio ambiente), 'comunicación' (que proporcionan un medio para la interconexión), 'cognición' (el cerebro del robot) e 'híbridos' (componentes que agrupan diferentes subcomponentes bajo una interfaz común).

Víctor y Alejandro, se conocieron en la facultad. Carlos Uraga, también consejero delegado, como Víctor, fue de los primeros en confiar su dinero a la startup, y después buscó y logró financiación para los primeros desarrollos. Los programas de aceleración y ayuda a los emprendedores de la empresa dependiente del Gobierno vasco, SPRI, y de Laboral Kutxa les permitieron empezar a poner en práctica sus ideas.

En octubre pasado la multinacional suiza, líder del mercado en la simulación de movimientos de precisión para las industrias aeroespacial y de defensa, Acutronic, la compró como un complemento a sus líneas de negocio, y fundaron Acutronic Robotics. La matriz emplea 120 personas en todo el mundo. En Vitoria esperan pasar de una plantilla de 15 ingenieros a 30 a lo largo de 2018, pese a la dificultad para encontrar especialistas en este campo.

En el cuartel general de la capital alavesa el idioma vehicular es el inglés, el salario medio 45.000 euros y sus empleados gozan de incentivos como pases para el gimnasio, conexión a Netflix y dentro de poco seguros dentales, entre otros alicientes. Rodeados de drones, cables, emisoras de radio control, brazos de robots y arañas con el cerebro HROS, la empresa que en 2015 fue elegida entre las 15 mejores del mundo por Silicon Valley Robotics & Robohub, son la avanzadilla de un modelo de robótica que puede cambiar el sector.

Un sector cuyo potencial crecimiento es exponencial. La consultora de análisis del sector tecnológico IDC prevé que el gasto en robótica aumente a un ritmo anual del 17%, llegando a 135.000 millones de dólares en 2019. Mayoral forma parte del comité español que estudia los estándares de robótica que se incorporarán a la norma ISO correspondiente, la 299, y cree que el HROS va a ser un actor principal “como un estándar mundial”. “H-ROS es una infraestructura de software y de hardware que va encaminado a crear una especie de 'Lego' de la robótica”, explica el experto en neurociencia computacional, Víctor Mayoral.

Sucedió con los PC. Hubo un día en el que las arquitecturas de cada ordenador dependían íntegramente del fabricante. La popularización, socialización y eclosión de su comercialización llegó con los ordenadores clónicos en base a sistemas operativos que hacían funcionar a piezas estandarizadas que producían diversos fabricantes.

Las cristaleras que separan algunas estancias de Erle están llenas de fórmulas y esquemas pintados con rotulador. Si por ellos fuera los robots estarían mucho más extendidos en todos los órdenes dela vida.  "HROS va a permitir construir sistemas robóticos de forma rápida y sencilla, además de mucho más barata, y cumpliendo con los últimos estándares industriales y comerciales", explica Mayoral. Para estos jóvenes esa es uan de las claves,  "simplificar y abaratar".

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