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El mercado, preocupado porque el Popular se queda ajustado de capital

La situación puede acelerar la decisión clave sobre el futuro del banco

Emilio Saracho (centro) en la reunión de este lunes del consejo de administración del Banco Popular
Emilio Saracho (centro) en la reunión de este lunes del consejo de administración del Banco Popular

Los dos hechos relevantes comunicados este lunes pasado por el Banco Popular (sobre las nuevas provisiones y la marcha del consejero delegado) sorprendieron al mercado. Según fuentes financieras, la aclaración sobre las cuentas, que no serán reformuladas, estaba pactada previamente con los supervisores. Las mismas fuentes consideraron que la aclaración sobre las nuevas provisiones necesarias para cubrir créditos morosos se debe al exceso de celo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que ha exigido que se conozcan todos los ajustes necesarios.

“Cuando creíamos haber visto todo lo negativo del Popular, tras el ejercicio de sinceridad que realizó al provisionar 5.700 millones de euros en diciembre pasado, hemos comprobado como la entidad sigue dando malas sorpresas”, apuntó Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. Para los expertos consultados, es preocupante que el ratio de capital del Popular quede muy próximo al mínimo exigido. Según el banco estará entre el 11,70% y 11,85% a cierre del primer trimestre, frente al 11,375% exigido por el BCE. Este descenso se debe a los 205 millones de financiaciones a clientes que pudieron haberse utilizado para comprar las acciones de la ampliación de capital.

De esta forma, el Popular presentará una cifra inferior a la anunciada en diciembre, cuando señaló que su ratio era del 13,14%.

Los analistas de Carax AlphaValue anticiparon en la mañana del lunes que el valor sufriría en la jornada bursátil por la trascendencia del comunicado a la CNMV. Además, apuntan que el nuevo presidente, Emilio Saracho, tendrá que dar las explicaciones pertinentes en la próxima junta general de accionistas prevista para el 10 de abril. Aun así, esta firma señaló que revisará “las cifras” y “extremará la prudencia” con el Popular.

Sin embargo, el banco restó importancia a la caída del capital. “Estos son ajustes que no suponen ningún incumplimiento y, en ningún caso, representan un impacto significativo en las cuentas anuales de la entidad que justifiquen una reformulación, tal y como ha confirmado el auditor PwC y que proceden de los trabajos rutinarios del departamento de auditoría interna”, señaló el Popular en un comunicado.

De todas formas, fuentes financieras destacaron la improvisación demostrada en esta crisis bancaria, donde se ha anunciado la marcha del consejero delegado sin proponer a su sustituto. Algunos ejecutivos consideran que esta situación, salvo que se consiga reconducir en poco tiempo, llevará a acelerar la venta de la entidad porque el banco pierde valor a diario y se hace más difícil mantener la opción de seguir en solitario. La clave ahora es si el Popular vale más en bloque o vendiendo algunas divisiones por separado. Eso lo deberá decidir Saracho.

Guindos confía en la solvencia del banco

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, se ha mostró ayer en Pamplona “convencido” de que el Banco Popular será “capaz de hacer frente” a su actual situación.

De esta forma, se ha pronunciado al ser preguntado en un coloquio sobre la corrección de las cuentas de 2016 que tendrá que hacer el citado banco con un impacto de unos 550 millones de euros, que tendrá que recoger en los resultados que presente en la primera mitad de este año.

El ministro comentó que lo único que puede decir al respecto es que se trata de “un banco solvente”, que “ha hecho un reajuste que dicen no lleva a una reformulación de cuentas”, informa Efe. El ministro realizó estas declaraciones en el Foro Navarra Televisión. La entidad perdió el 10,44% de su valor en Bolsa y se situó en los 0,815 euros por acción, un nivel en el que no se encontraba desde finales de febrero pasado, cuando la acción llegó a estar por debajo de los 0,8 euros.