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La alemana ShopCo compra la ‘startup’ española ZenShopping

La compañía de comercio electrónico del español Antonio Marzo se integra con uno de sus competidores

El español Antonio Marzo, fundador de ZenShopping.
El español Antonio Marzo, fundador de ZenShopping.

ZenShopping acaba de ser comprada por ShopCo. La startup de San Francisco creada por un español pasará a ser propiedad de la firma alemana de ventas online por una cantidad que ninguna de las dos partes ha desvelado. ShopCo acaba de conseguir una ronda de financiación de siete millones de dólares. Es capital semilla, pero les ha servido para hacer su primera gran adquisición. ZenShopping, cuyo fundador y primer ejecutivo es un español, Antonio Marzo (Málaga, 1979), pasa a manos del comercio electrónico alemán. Marzo creó que su empresa hacer seis años en San Francisco. En 2014 fue destacada por Apple como una de las aplicaciones mejor diseñadas del año.

ZenShopping nació para resolver un problema: la necesidad de tener que crearse diferentes cuentas para comprar en Internet. “Por cada tienda, un perfil. Salvo si se va a un sitio grande, como es Amazon y por eso acapara tanto. Era necesario tener una cuenta por tienda. Nosotros hicimos algo que fuese útil en miles de tiendas”, explica Marzo. Sin embargo, ganaron la fama por una de sus características: la búsqueda del precio más bajo en diferentes tiendas online. “Conseguimos que se avisara al usuario si el mismo objeto estaba más barato en otra tienda y se aplicaba el descuento para llegar a ese precio de manera automática. También podíamos negociar la devolución de la diferencia si lo reclamaban”, detalla.

ZenShopping contaba con 20 empleados en diferentes puntos del mundo. “Lo defino como una empresa americana, con capital alemán y equipo técnico en India”. En Pune, donde ha viajado con frecuencia el último año. El fundador, que no comparte la cantidad de dinero desembolsada para hacerse con su aplicación, explica que Marzo llegó a San Francisco tras cinco años en Boston, donde fue para abrir un nuevo mercado en la empresa alemana en la que trabajaba entonces.

A pesar de la inestabilidad con la política migratoria, se siente tranquilo. Acaba de formalizar los trámites para ser norteamericano. “Me naturalicé justo con la llegada del nuevo presidente”, matiza. Por el momento no piensa en volver a emprender. “Voy a vivir un poco la vida y después buscaré un trabajo en San Francisco, en tecnología”, dice con alivio.