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BBVA revisa al alza su previsión de crecimiento hasta el 3,3% en 2016

La entidad pronostica una desaceleración en los próximos meses, aunque menor de lo esperado

El economista jefe del BBVA, Jorge Sicilia (i), junto a Miguel Cardoso. Ampliar foto
El economista jefe del BBVA, Jorge Sicilia (i), junto a Miguel Cardoso. EFE

BBVA ha revisado al alza el crecimiento de la economía española hasta el hasta el 3,3% en 2016 y el 2,5% en 2017. Aunque sigue pronosticando una desaceleración en los próximos meses, la entidad que preside Francisco González prevé en su informe de Situación España que ésta será menos fuerte de lo que estimaba hace sólo unos meses, así que eleva en dos décimas el avance del PIB tanto para este año como para el que viene.

La economía está exhibiendo una mayor resistencia de lo esperado a juicio de los analistas de BBVA Research. Por una parte, la rebaja de impuestos ha hecho que la política fiscal esté siendo más expansiva de lo previsto. A la espera de que surta efecto la subida de retenciones del Impuesto de Sociedades, el déficit se sitúa en la actualidad en el 5% del PIB, lejos del 3,6% con el que se elaboraron los presupuestos. Y eso está tirando al alza del crecimiento de una forma "significativa". No obstante, una vez que se recauden los pagos fraccionados de Sociedades, los economistas del banco creen que el déficit acabará en el entorno del 4,6% que finalmente se comprometió en julio con Bruselas. 

Por otra parte, la incertidumbre sobre la demanda externa ha resultado menor de lo vaticinado. El Brexit, la depreciación de la libra y el consiguiente menor crecimiento todavía no ha tenido un impacto sustancial sobre la economía española, bastante dependiente del turismo, las inversiones y las importaciones británicas. En gran medida, las tensiones originadas por la salida de Reino Unido han sido mitigadas por la política monetaria, lo que a su vez ha impedido que haya más volatilidad en los mercados. 

Además, el turismo sigue siendo un soporte importante de la actividad, sobre todo por las tensiones geopolíticas existentes en países con los que competimos por visitas. Según los estudios de BBVA, un tercio del incremento de las pernoctaciones se explica por el repunte de la conflictividad en otras áreas geográficas. "Tenemos que prepararnos para el momento en que esto no sea así", ha alertado Rafael Doménech, director de BBVA Research.

Por último, las reformas están teniendo un impacto positivo sobre el crecimiento incluso mayor que en otras recuperaciones, lo que en buena medida se refleja en la saneada situación de la balanza de pagos. A diferencia de otros momentos, España está logrando crear empleo con algo más que simplemente turismo y sin generar un déficit por cuenta corriente con el exterior, indican los expertos del servicio de estudios de la entidad. De hecho, la inversión en maquinaria y equipo está experimentando un crecimiento mucho mayor que en otras recuperaciones de la economía española, ha destacado Doménech.

Aún así, BBVA Research prevé una cierta desaceleración el año que viene. Aunque la política monetaria ejerza una influencia muy positiva, su contribución al crecimiento será decreciente. También hará falta una contracción de la política fiscal que mermará la actividad. Sin ajustes adicionales, el déficit se situará en el 3,6%, lejos del 3,1% fijado por Bruselas. Y ello implica que habrá que tomar más medidas de recortes del gasto o de subidas de impuestos que lastrarán el PIB. Respecto a 2017, "las medidas de política fiscal que finalmente se implementen determinarán su impacto sobre el crecimiento", reza el documento de BBVA Research.

El Brexit también debería tener un impacto algo mayor aunque incierto. Y la incertidumbre que existe sobre la política económica hará mella en caso de que no se definan unas políticas que hagan sostenibles las cuentas públicas y que brinden certidumbre a las empresas. BBVA alerta en especial sobre dos cuestiones:

Una, el lastre que ocasionará sobre la actividad el incremento de los pagos fraccionados o retenciones del Impuesto de Sociedades. Aunque la medida va dirigida a grandes empresas que tienen acceso a financiación barata, la restricción de liquidez que supone eleva la incertidumbre sobre la política fiscal y puede acabar disminuyendo los niveles de inversión a largo plazo. Los economistas de BBVA sostienen que las consecuencias serán limitadas a corto, pero que más adelante podrían entrañar un coste mayor "cuando se incrementen los tipos de interés". A pesar de que por problemas cíclicos y estructurales los tipos bajos "están aquí para quedarse", el economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia, ha incidido en que eso no significa que vayan a permanecer en unos niveles tan reducidos como ahora.

Y la otra fuente de desconfianza señalada es la sentencia del Tribunal Justicia Europeo sobre los interinos. En este punto destacan que el dictamen ha producido incertidumbre sobre su posible aplicación a los contratos temporales. "Esto puede tener un efecto negativo sobre las decisiones de contratación de las empresas y sería bueno que se utilizase para que Gobierno y agentes sociales acuerden reformas para reducir la temporalidad", ha explicado Doménech. El informe subraya que la temporalidad ha vuelto a aumentar hasta alcanzar el 27% de los asalariados. 

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