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Apple abrirá un centro de I+D en China para afianzar su posición

La decisión llega en un momento delicado, con las ventas en caída y tras los golpes propinados por las autoridades judiciales y políticas del país

Tim Cook, consejero delegado de Apple.

La presencia en China de ciertos directivos del sector tecnológico siempre genera tanta expectación como rumores. La palma se la lleva Mark Zuckerberg, que suele provocar admiración entre el público local por sus discursos en mandarín. Sus estelares apariciones van siempre seguidas de un aluvión de especulaciones sobre hipotéticas negociaciones con el gobierno chino para levantar el veto que pesa sobre Facebook en el país con mayor número de internautas del mundo. Y luego está Tim Cook, el consejero delegado de Apple, que suele hacer viajes a la segunda potencia mundial tratando de pasar completamente desapercibido. A juzgar por los resultados, parece mejor estrategia. Hace unos días viajó a Pekín, se entrevistó con el viceprimer ministro Zhang Gaoli, y hoy su empresa ha anunciado la apertura del primer centro de I+D en China.

Aunque no ha trascendido ni su ubicación concreta ni la inversión económica que supondrá, Apple sí que ha confirmado en un comunicado que el nuevo departamento abrirá sus puertas a finales de este año y que estará compuesto tanto por nuevos empleados como por personal ya contratado. “Servirá para unir a nuestros equipos de Ingeniería y de Operaciones en China mientras desarrollan tecnologías y servicios avanzados para nuestros productos”, ha explicado la empresa. El objetivo final, afirman los de Cupertino, es “continuar expandiendo las operaciones en China”.

La decisión llega en un momento crítico para la multinacional de Cook en el mayor mercado mundial de tecnología. No en vano, sus ingresos en China cayeron un 33% durante el segundo trimestre de este año, un batacazo que ha relegado al gigante asiático del segundo al tercer mercado en importancia de Apple. Europa, con 9.600 millones de dólares, lo superó en 800 millones. Es un hecho que se ve claramente en las ventas de teléfonos móviles, la principal fuente de beneficio de Apple: en China los iPhone se han dejado un 2% de cuota de mercado en comparación con el año pasado y han caído a la quinta posición del ranking, por detrás de Huawei, Xiaomi, e incluso las menos conocidas OPPO y Vivo.

Por si fuese poco, como le sucede a Zuckerberg a pesar de sus intentos por agradar al régimen, la empresa de Cook se ha enfrentado también a los insondables designios de los líderes chinos, que han decidido echar el cierre de los servicios de Apple de películas y de libros -iTunes Movies y iBooks-. Finalmente, dos sonadas sentencias han dado la razón a sendas empresas con las que la multinacional americana mantenía abiertos litigios por asuntos de propiedad intelectual: por un lado, en mayo un fabricante de productos de peletería ganó el juicio que Apple inició por el uso de la marca Iphone en sus bolsos; por otro lado, en junio una pequeña marca de móviles en bancarrota venció a Apple en el contencioso que había iniciado tras concluir que el Iphone 6 es una copia de uno de sus modelos.

Como han hecho diferentes empresas extranjeras que han tenido este tipo de problemas, parece que Cook ha decidido aumentar su apuesta por el país y dedicar más recursos a China. Es una estrategia que anteriormente han utilizado gigantes como Airbus -que cuenta con una planta de ensamblaje en Tianjin- o General Electric -con un gigantesco centro de I+D en Shanghái-, y que generalmente les ha otorgado un mayor acceso al mercado local. Además, el nuevo departamento de innovación de Apple le permitirá mejorar uno de los aspectos en los que muchos coinciden que patina: la adaptación de productos y servicios al público chino.

Actualmente, el país comunista juega un papel primordial en las operaciones de la multinacional. La compañía californiana fabrica sus productos en las instalaciones chinas del gigante taiwanés Foxconn, que cuenta con más de un millón de trabajadores, y emplea a unas 9.000 personas de forma directa en China, la mitad de ellas en la red de 42 tiendas oficiales del país. Además, Apple ha duplicado el número de oficinas corporativas que tenía en 2011 hasta las 45 y en mayo decidió invertir mil millones de dólares en la aplicación de vehículos con conductor Didi Chuxing, que este mes ha vencido a Uber. Es, como dijo Cook hace unos meses, “una apuesta por la oportunidad a medio plazo que supone China”.

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