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El FMI pide a los gobiernos más incentivos para la I+D privada

Un incremento del 40% del gasto en innovación elevaría un 5% el PIB en las economías desarrolladas

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. EFEArchivo
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. EFE/Archivo EFE

Si las empresas de las economías avanzadas invirtiesen un 40% más en investigación y desarrollo (I+D), impulsarían en un 5% el PIB de esos países. Ese es el cálculo que los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) han elaborado y puesto sobre la mesa para llamar a los gobiernos a orientar más y mejor sus incentivos fiscales a la innovación. El mensaje forma parte de uno de los capítulos del informe sobre cuentas públicas que la institución ha presentado este jueves en Washington.

Con el título Políticas fiscales para la innovación y el crecimiento, el informe llama a identificar las medidas que ayudan mejorar la productividad de los países, grosso modo, que sus economías crezcan más con menos recursos, humanos o materiales. En un momento de debilidad económica global, y con muchas economías con problemas de deuda pública y privada, la institución quiere que las ayudas afinen mejor el tiro hacia aquello que hace las economías más productivas.

“Los gobiernos deberían hacer más por impulsar la I+D”, apunta el documento. Los costes fiscales asociados a ese esfuerzo (el que haría posible un incremento del 40%) se situaría en un promedio equivalente al 0,4% del PIB cada año. “A nivel global, los beneficios de un incremento de la inversión privada en I+D sería mayor como resultado de las derivadas internacionales en conocimiento”, añade.

Hasta ahora, los gobiernos han cometido algunos errores en su batalla por impulsar la I+D en sus economías, con algunas políticas que, en opinión del FMI, suponen un elevado coste para las arcas públicas pero han hecho muy poco por la innovación. Un ejemplo de ello son los incentivos fiscales para los ingresos procedentes de la propiedad intelectual, un instrumento, que, sostiene, no compensa el coste y “en algunos casos es simplemente parte de una estrategia agresiva de competencia fiscal”.

El Fondo también insta a evitar el trato fiscal preferencial a las empresas pequeñas, ya que este acaba desincentivando el crecimiento, y enfocarlo hacia aquella de nueva creación. Es decir, apoyar el emprendimiento en sí, más que el pequeño tamaño, aunque a muchas veces, en el nacimiento de un negocio, sean dos conceptos que van de la mano.

Los datos sobre innovación del capítulo también reflejan que la innovación están concentrada en las grandes economías. En el número de patentes aumentó un 70% entre 2004 y 2014, de 1,5 a 2,7 millones y más de un tercio de ellas se registraron en China. Al gigante asiático le siguen Estados Unidos (con el 21%), Japón (12%) y Corea (8%).

El FMI pone el acento en la inversión privada en I+D porque la estima mucho más rentable. La pública se centra a menudo en la investigación científica básica, “que puede ser crítica para la innovación, pero la cual es menos probable que la privadas lleven a cabo”.

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