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La tarifa plana beneficia a menos de la mitad de contratos que calculó Empleo

El Ejecutivo estimó que 553.500 compromisos fijos se acogerían a la medida, finalmente lo han hecho unos 220.000

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el 25 de febrero de 2014, el día que anunció la tarifa plana.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el 25 de febrero de 2014, el día que anunció la tarifa plana.

La tarifa plana en las cotizaciones para contratos indefinidos que el Gobierno puso en marcha el año pasado tiene mucho menos éxito de lo que calculó en principio. La hipótesis del Ejecutivo era que entre marzo y diciembre del año pasado, plazo de vida previsto en principio para la medida, se firmarían 553.500 contratos indefinidos que pagarían 100 euros de cuota. La realidad es que en ese plazo había 182.793 contratos, admitía el Ministerio de Empleo en una pregunta parlamentaria, y en mayo apenas llegaba a unos 222.000, según un informe reciente del mismo departamento.

Cuando el Ejecutivo de Mariano Rajoy presentó el decreto que regulaba la tarifa plana de 100 euros mensuales para las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social para los contratos indefinidos, elaboró una memoria de impacto económico en la que concluía que las arcas públicas no notarían la medida. "El impacto presupuestario, como conocen por la memoria económica, para las cuentas públicas es neutral”, defendió la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en el debate de aprobación. “La pérdida recaudatoria derivada de la aplicación de la tarifa a contratos cuya celebración ya estaba prevista se verá compensada por las cotizaciones a la Seguridad Social por empleo nuevo generado gracias a este incentivo, y también por los incrementos de ingresos vía IRPF, impuesto sobre sociedades y otros impuestos indirectos, y por un ahorro también, señorías, en prestaciones sociales”.

La tarifa plana beneficia a menos de la mitad de contratos que calculó Empleo

En esa memoria, que advierte de la dificultad de realizar estimaciones, el Gobierno cifra en 553.500 los contratos que se iban a beneficiar de la medida entre el 25 de febrero y el 31 de diciembre de 2014, plazo de vigencia inicialmente previsto para la medida. De esos, el 60%, 332.100, se deberían directamente al incentivo de la tarifa plana; el resto se iban a firmar igualmente, lo que los economistas llaman peso muerto. Meses después, la realidad ha demostrado que estos números eran excesivamente optimistas. El 31 de diciembre de 2014 la Seguridad Social contaba 182.793 contratos indefinidos vigentes beneficiándose de la medida, según una respuesta parlamentaria del Ministerio de Empleo.

Dos meses después, con el plazo inicial ampliado hasta el 31 de marzo, el número de contratos subía a 206.302. Y en mayo —cuando todavía se van contabilizado los contratos retrasados y pendientes— superaba los 222.000, según en un informe reciente de la Seguridad Social al que ha tenido acceso este diario. No obstante, hay que tener en cuenta que los contratos firmados inicialmente acogidos a la tarifa plana han asendido a unos 320.000, lo que sucede es que se han rescindido y, por tanto, han perdido la ayuda.

“Creemos que ha funcionado en un momento en que la contratación estaba despegando”, apuntan en el Ministerio de Empleo, donde recuerdan que las cifras de contratación indefinida está creciendo anualemente por encima el 10%, desde hace meses.

La tarifa plana de 100 euros en las cotizaciones empresariales sobre contingencias comunes, la parte más cuantiosa con diferencia de lo que se paga a la Seguridad Social, durante dos años fue la medida estrella lanzada por el presidente del Gobierno en el Debate sobre el Estado de la Nación de 2014. Según el anuncio inicial, para beneficiarse de ella era necesario que las empresas aumentaran sus plantillas. El decreto posterior relajaba mucho esta condición y facilitaba que ese incremento de plantilla no fuera tan en realidad.

La medida cosechó críticas de expertos y sindicatos desde el primer día por ser muy regresiva: beneficiaba mucho más a los sueldos altos que a los bajos. Por ejemplo, la tarifa de un contrato de alguien que percibiera el salario mínimo de 2014 suponía un ahorro anual de unos 1.360 euros mientras que para alguien que percibiera un sueldo de unos 41.100 (ajustado a la base máxima de cotización) el ahorro en cotizaciones para el empresario era de poco más de 10.400 al año.

Para estimular el uso de la medida y la contratación indefinida en las últimas semanas del año, el Gobierno no anunció la prórroga finalmente aprobada hasta el 29 de diciembre pasado. La medida seguiría vigente hasta el 31 de marzo.

Pero un mes antes tarde, en el mismo escenario, el debate sobre el estado de la nación el Gobierno corrigió. Rajoy anunció un nuevo estímulo a la contratación indefinida y dejó que la tarifa plana original decayera. La nueva ayuda, que consiste en la exención de cotizar por los primeros 500 euros del sueldo, es mucho más progresiva. Independientemente del salario, con las bases de cotización de 2015 la empresa se ahorra 1.416 euros cada año. De esta forma, por alguien que cobra el mínimo legal se paga a la Seguridad Social 726,6 euros anuales y por quien percibe un sueldo ajustado a la base máxima se pagan 8.796,2 euros.

La nueva medida, que convivió durante el mes de marzo con la tarifa plana, beneficia por el momento a más de 50.000 contratos, señalan en Empleo. Este departamento apunta que nada más entrar vigor se frenó el ritmo de contratos que se acogían a la nueva ayuda, pero que conforme han ido pasando los meses se ha animado el ritmo.

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