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Indra plantea despedir a 1.850 empleados en España

Justifica el ERE, que afecta al 10% de su división de Sistemas, por las pérdidas acumuladas

El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell
El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell EL PAÍS

Indra ha comunicado este martes a los sindicatos su decisión de iniciar de un procedimiento de despido colectivo por causas económicas y productivas que afectará a 1.850 puestos de su filial Indra Sistemas de España, según señaló la compañía en un comunicado. Supone más del 10% de los empleados de esta división. La compañía tecnológica cuenta en total con una plantilla de 39.155 personas, de las que 21.746 trabajan en España, y la división de Sistemas, que engloba las áreas de tecnologías de la información y de seguridad, defensa, tráfico y transportes y da empleo a unos 18.000 empleados.

El expediente de regulación de empleo anunciado este martes afecta solo a la plantilla en España, aunque la empresa ya tiene en marcha otros ajustes de empleo en Latinoamérica, especialmente en Brasil, donde planea despedir a 1.000 trabajadores.

Fuentes sindicales han explicado que la empresa les ha comunicado que de estos despidos un 80% afectarán al sector de consultorías y, en menor medida, al área de Defensa. Entre un 70% y un 80% de los recortes se aplicarán en Madrid. La compañía ha indicado además que los despidos repercutirán sobre el área corporativa, que incluye, entre otros negocios, informática interna y servicios generales, si bien no ha aportado datos precisos del impacto.

Entre un 70% y un 80% de los despidos se aplicarán en Madrid

La firma justifica estos despidos con el objeto de revertir la situación provocada por las pérdidas registradas tanto en el ejercicio de 2014 (92 millones de euros) como en el primer trimestre de 2015 (19,6 millones), lo que le lleva a la necesidad de “reducir costes y simplificar estructuras, mejorar los procedimientos y formas de hacer, al mismo tiempo que seguir invirtiendo para mejorar y ampliar su oferta, de acuerdo a las exigencias del mercado”, como ya adelantó el presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, en la junta de accionistas celebrada el 25 de junio.

Este martes ha tenido lugar la primera reunión de la mesa negociadora en la que están representados los sindicatos y la dirección, y ahora se abre un plazo de 30 días para llegar a un acuerdo tras la concreción del número de despidos que ha comunicado hoy la compañía. Los sindicatos han acusado a la dirección de querer desmantelar la empresa en España, según plantearon alguno de sus representantes en la Junta de Accionistas.

La empresa recuerda que en los últimos meses ha implementado diferentes medidas para reducir costes y tratar de contrarrestar los resultados negativos, pero aunque se han producido ahorros muy significativos, en todas las áreas de gasto (gestión de inmuebles, servicios generales, compras, suministros, eficiencia energética, etcétera) y pese a la decisión de no repartir dividendo con cargo al ejercicio 2014, éstos no han sido suficientes.

También recuerda la decisión adoptada por Abril-Martorell de rebajar la retribución tanto presidente ejecutivo como del Consejo de Administración, y de implementar un nuevo esquema retributivo de la alta dirección.

La compañía presentará este miércoles, día 8, su nuevo plan estratégico orientado a mejorar su competitividad y generar un crecimiento rentable y sostenible, con el foco en proyectos de mayor valor añadido, y transformando el origen de ventas en las diferentes geografías en las que está presente, tras la caída de ventas continuada en el mercado nacional.

El Estado, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), es el principal accionista de Indra con el 20,1%, tras adquirir en 2013 la participación que poseía la rescatada Bankia. El segundo accionista estable es Corporación Financiera Alba, con un 10% y el tercero Telefónica, con un 6% que tomó a comienzos de 2015.