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España, reino del ‘cash’

El 80% del consumo se paga con monedas y billetes, según MasterCard

Monedas y billetes para el pago en una cafetería.
Monedas y billetes para el pago en una cafetería.

Los responsables de los medios de pagos, es decir, las empresas que emiten tarjetas, insisten en que España es un país que abusa del efectivo. “El 80% del consumo privado se paga en efectivo y un 20% en pagos electrónicos, es decir, a través de tarjetas y transferencias bancarias”, comenta Ovidio Egido (Madrid, 1970), director general de MasterCard España desde febrero del año pasado. Según sus datos, en países como Suecia, Dinamarca o Finlandia, el porcentaje es al revés, mientras que en Alemania y el Reino Unido el 60% de los pagos son electrónicos, cifra que baja hasta el 45% en el caso de Francia. 

En su opinión, en España hay un problema cultural y una economía sumergida que provoca este uso de billetes para hace pagos. Egido se apoya en las cifras del Banco de España, según las cuáles en 2014 se sacaron 111.000 millones de euros de los cajeros y se realizaron compras por valor de 105.000 millones. “Esto significa que muchas personas van al cajero, sacan dinero y luego pagan con efectivo en la tienda”, comenta el ejecutivo. Respecto a la polémica de CaixaBank que ha decidido cobrar dos euros por usar sus cajeros, Egido dice que MasterCard lo está estudiando y recuerda que las líneas rojas son que la tarifa esté justificada y que no se cobre dos veces por un mismo servicio. “Eso ya no se hace porque se han adaptado los sistemas informáticos”, comenta.

Ovidio Egido, director general de MasterCard.
Ovidio Egido, director general de MasterCard.

Este ejecutivo alaba la medida del Gobierno de impedir los pagos en efectivo superiores a 3.000 euros y la exigencia de informar del origen de los fondos cuando se hacen entregas bancarias superiores a 10.000 euros. “En la Unión Europea se considera alto los 3.000 euros en efectivo y apuestan por rebajarlos a 1.000 euros”, recuerda, al tiempo que apunta que entre un 20% y un 25% del PIB español “es economía sumergida”.

Las empresas como MasterCard, especialista en medios de pago y tecnología, abogan por reducir el uso de efectivo. Puede pensarse que es una forma de arrimar el ascua a su sardina, pero ellos sostienen que las economías más avanzadas caminan a la reducción de los billetes y monedas. “Dinamarca espera acabar con todo el efectivo. En España ya se pueden pagar los parkings y el taxi con tarjeta. Hace unos años era impensable. Está claro que es una vía para atacar la economía sumergida y eso beneficia a toda la sociedad. Además, para las tiendas, usar monedas y billetes supone un coste del 3,5% de la facturación, aunque muchas de ellas no lo tienen calculado: son gastos de seguridad, pérdida de tiempo para buscar cambios, extravío de dinero, etc.” Afirma que no tiene sentido rechazar la tarjeta por la comisión bancaria del Terminal Punto de Venta (TPV). “Muchos comercios tienen tarifa plana. Es un coste bajo; deberían hacer sus cálculos”.

Egido admite que una sociedad que mueva todo el dinero a través de los plásticos o transferencias da cierto respeto por un posible control total informático, al estilo Gran hermano. “Sin llegar a esos niveles, en el Reino Unido se abonan las ayudas sociales con unas tarjetas que no permiten hacer compras en bebidas ni en tiendas de lujo, etc. En este caso, la tarjeta es una clara ayuda”, apunta el responsable de MasterCard. También advierte que en España la bancarización está en el 92%, “pese a que tendemos a creer que todo el mundo tiene una cuenta corriente. Sin embargo, la verdadera exclusión en el futuro será de aquellos que no puedan acceder a una tarjeta porque no podrán operar por Internet”.

Muchos clientes no lo saben, pero sus tarjetas, además de estar emitidas por su banco, están soportadas por una red internacional de pagos. Estos sistemas, sobre todo Visa y MasterCard, son los que permiten que se pague con tarjeta en el extranjero y por Internet. Como no tienen relación con el cliente final, sino con el intermediario, que es el banco, han buscado su notoriedad a través de los patrocinios, sobre todo deportivos. Tras el escándalo de las comisiones ilegales en la FIFA, MasterCard recuerda que “no patrocinamos a FIFA desde 2007. Somos patrocinadores de UEFA” . Sus últimas apuestas son el pago por móvil y el de tarjeta sin contacto. “Todavía son medios de pago con pequeños porcentajes, pero los dos medios están creciendo con fuerza porque son cómodos y seguros”. El fraude es del 0,02% sobre la facturación. “Es irrelevante”, explica. Egido alaba la digitalización de la banca española y coincide en que existe una amenaza real de que Apple, Google o Pay pal “se conviertan en los principales suministradores de servicios y el banco quede en segundo lugar. No es fácil, pero es posible”, dice el director general de una empresa que ha soportado 11 billones de transacciones entre enero y marzo de 2015, con un beneficio de 2.003 millones de euros en el primer trimestre.

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