Las dos macrosubastas de crédito del BCE quedan lejos de las expectativas

La banca toma 212.000 millones de crédito barato, la mitad de lo disponible

Mario Draghi, en la rueda de prensa del pasado 4 de diciembre.
Mario Draghi, en la rueda de prensa del pasado 4 de diciembre.Thomas Lohnes (Getty Images)

La segunda gran subasta de crédito barato a largo plazo con la que el Banco Central Europeo (BCE) quiere reanimar la financiación y la economía de la zona euro ha quedado también por debajo de las previsiones. Este resultado descafeinado, el segundo tras una primera subasta en septiembre que quedó a medio gas, abona la expectativa de que el organismo que dirige Mario Draghi tendrá que aprobar medidas más contundentes incluso antes de que el plan impulsado en junio se haya completado. En concreto, el Eurobanco colocó este jueves unos 129.800 millones de euros en crédito a cuatro años entre 306 entidades europeas, casi un 60% más de lo que adjudicó en la primera subasta, pero lejos de lo que esperaba el mercado esperaba el mercado.

La encuesta entre expertos elaborada por Bloomberg, por ejemplo, manejaba una horquilla entre 90.000 y 250.000 millones de euros, con una mediana de 148.000 millones. Los analistas de Citi, por su parte, calculaban una masa de crédito adjudicada de entre 150.000 y 175.000 millones y los de Nomura 177.000 millones. El resultado final ha resultado muy inferior e invita a estimar que la tercera colocación, prevista en enero, no bastará.

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TLTRO son las siglas en inglés del programa de préstamos a largo plazo supeditados al objetivo de concesión de crédito. Se conceden al tipo de interés del BCE en cada momento más un diferencial de 0,10 puntos porcentuales, esto es, al 0,15% en la actualidad. El programa tiene un presupuesto de unos 400.000 millones de euros, pero, entre la subasta de septiembre, en la que se adjudicaron 82.600 millones, y la de hoy, se han colocado 212.000 millones de euros, de modo que casi la mitad de todo el montante disponible queda pendiente para el tercer y último manguerazo, en enero.

“La modesta colocación de la segunda TLTRO refuerza nuestra visión de que el BCE será incapaz de incrementar su balance en el billón de euros requerido, o a un nivel suficiente para las expectativas de inflación, con las medidas existentes actualmente”, apuntó el banco Nomura en un análisis de la subasta. El balance del BCE, que es toda la amalgama de activos financieros en sus cuentas, alcanzó un tope de tres billones de euros en febrero de 2012 (con la primera versión de los manguerazos) y desde entonces ha ido adelgazando hasta los dos billones de euros.

Draghi ha admitido públicamente que incrementar ese balance en un billón de euros para devolverlo al nivel máximo ayuda a lucha contra la excesivamente baja inflación (cerca de cero) y la anemia económica. “Pero a este ritmo, aunque haya otra subasta en enero y pueda seguir comprado bonos garantizados y deuda titulizada, no va a ser suficiente para alcanzar los tres billones de balance a corto plazo”, advierte José Luis Martínez Campuzano, estrategia de Citi.

El problema, además, es que esa liquidez se utilice finalmente para dar crédito a empresas y familias, ya que el BCE no prevé penalizaciones para las entidades si no lo usan para ese fin, solo tienen que devolverlo a los dos años, en lugar de a los cuatro en los que vence el TLTRO. Además de estas inyecciones de crédito barato (las llamadas también coloquialmente en España litronas), el eurobanco también ha estado comprando ABS (siglas en inglés para la deuda empaquetada y titulizada) y cédulas (bonos con garantías) por unos 40.000 millones.

Aunque el BCE no desagrega la adjudicación de liquidez por países o entidades, la banca española ha pedido más de 41.000 millones de euros, según los datos recopilados por Europa Press de fuentes financieras. En concreto, las peticiones realizadas por las mayores entidades españolas (Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Banco Popular, Bankia y Bankinter) han ascendido a 35.752 millones. Mientras, Kutxabank (1.121 millones), BMN (742,7 millones), Ibercaja (917,3 millones) y Liberbank (760 millones) han captado en su conjunto 3.541 millones.

Pese al relativo pinchazo de la subasta, no se han producido sobresaltos en las Bolsas europeas al conocerse, ni en los mercados de deuda soberana, que han sufrido un revés en los dos últimos días por la incertidumbre política en Grecia. La comunidad inversora, en cualquier caso, está mucho más pendiente de que el BCE ponga en marcha el programa de compra directa de bonos soberanos en gran cuantía, el llamado quatintative easing (QE) llevado a cabo en EE UU, que de estas subastas de TLTRO. Draghi ya apuntó la la semana pasada que la versión europea del QE se pondrá en marcha en enero.

Sobre la firma

Amanda Mars

Corresponsal jefe de EL PAÍS en EE UU. Comenzó su carrera en 2001 en Europa Press, pasó por La Gaceta de los Negocios y en 2006 se incorporó a EL PAÍS, donde fue subjefa de Economía y corresponsal en Nueva York. Desde 2017 vive en Washington. Ha cubierto dos elecciones presidenciales, unas legislativas, dos impeachment y un asalto al Capitolio.

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