Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Que la deflación no se coma tus ahorros

Los bancos ofrecen más productos que permiten proteger nuestro poder adquisitivo

Una variada cartera de inversiones es importante.
Una variada cartera de inversiones es importante.

Aunque octubre haya cerrado con un repunte mensual de precios del 0,5%, el IPC interanual no consigue despegar y sigue en negativo, en concreto con un -0,1%. Con tipos de interés bajos, política monetaria expansiva y confianza del consumidor en mínimos, la tónica de un IPC negativo o muy bajo se repetirá en los próximos meses. Esta tendencia también se mantendrá gracias a un petróleo que suele tirar al alza los precios en época invernal y está en mínimos de los cuatro últimos años por culpa de la sobreoferta actual, especialmente de Estados Unidos. ¿Esta situación es buena o mala para el consumidor? Como suele ocurrir hay posturas distantes, las que ven en ello una relación directa y perjudicial con la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos frente a los que consideran que no deja de ser un movimiento coyuntural en un entorno positivo de estabilidad de precios.

Sea de una forma u otra, esto es un “problema” para muchos ahorradores que ven desde hace ya muchos meses como los tipos de interés de los productos de ahorro no paran de caer, y con un Euribor en un 0,33%, se reducen los incentivos a dejar nuestro dinero en una cuenta o depósito. Ante un producto que nos ofrece un interés bajo, muy poco atractivo, muchos consumidores renuncian a dejar su dinero en depósitos o cuentas remuneradas, cuando es más rentable una cuenta al 1% con un IPC es del -0,1%, que otro al 2% con una subida de precio del 1,5%. La rentabilidad real del primero es del 0,9% mientras es del segundo es del 0,5%. Por ello, por mínimo que sea el ahorro, utilizar una cuenta remunerada con disponibilidad para nuestro dinero es siempre una opción recomendable.

En el caso de los depósitos, podemos optar por una estrategia mixta. En un principio los más atractivos los encontramos en el largo plazo, ya que ofrecen la rentabilidad más elevada, pero optar por ellos, sin analizar todas las condiciones tiene su coste en el largo plazo. Es decir si escogemos un depósito al 2% a 25 meses, con una comisión de cancelación del 1,5% y dentro de un año suben los tipos y decidimos cambiar de producto, nos encontramos que tan sólo conseguiríamos un 0,5% de rentabilidad.

Por todo ello una estrategia con depósitos mas aconsejable es distribuir nuestro dinero entre el largo y corto plazo, y en caso de subida de tipos, poder beneficiarnos de esta si nuestra inversión a largo plazo tiene altas comisiones de cancelación. Aunque parezca poca rentabilidad la que nos ofrece actualmente una cuenta remunerada o un depósito a corto plazo, con los precios en negativo, es mucho más de lo que parece.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información