Fernández tensa la cuerda de la negociación con los ‘fondos buitre’

La presidenta sostiene que Argentina no entrará en impago porque ya pagó y advierte de que no firmará cualquier cosa

Cristina Fernández, en la inauguración de una fábrica en Buenos Aires.
Cristina Fernández, en la inauguración de una fábrica en Buenos Aires.R. Ferrari (EFE)

La presidenta de Argentina aprovechó este miércoles el acto de inauguración de una planta de motos para vender su idea de lo que va a ocurrir en los próximos días. ¿Entrará en suspensión de pagos -o default- Argentina? Esa es la pregunta que gravita en el país y en muchos centros financieros desde hace varias semanas. Y la respuesta de Cristina Fernández fue: “Yo quiero decirles a todos los argentinos, quiero decirles que la Argentina no va a estar en default [impago]. ¿Saben por qué? Por una razón muy sencilla, esencial, elemental, tan obvia que no tendría que decirla. ¿Pero saben por qué no vamos a estar en default? Porque en default entran los que no pagan y Argentina pagó".

Cuando Fernández asegura que Argentina pagó se refiere -entre otras cancelaciones de deuda- a que su Gobierno depositó el mes pasado 539 millones de dólares en el Bank of New York Mellon (BoNY) para que lo cobrasen varios acreedores que aceptaron en 2005 y 2010 canjes de una deuda contraída tras la crisis de 2001 y 2002. El gran impago que sobrevino con esa crisis fue el mayor registrado nunca en el mundo: ascendió a 81.836 millones de dólares. Como el Gobierno argentino no podía pagarlo, ofreció canjear esa deuda por bonos con quitas superiores al 60% del monto total contraído. El 92,4% de los acreedores aceptaron esas quitas. Esos son los que Cristina Fernández considera bonistas “de buena fe”. A una parte de ellos van destinados los 539 millones apalancados en el Bank of New York Mellon. Pero Griesa no permite que se pague esos 539 millones sin antes abonar a los tres fondos litigantes sus 1.500 millones de dólares (1.330 más intereses). Y el 30 de julio expira el plazo para pagar a los de “buena fe” y a los “buitres”.

“Así que, van a tener que inventar un nombre nuevo”, dijo Cristina Fernández. “No sé cuál será, porque siempre las calificadoras, los bancos de inversión, los gurúes, los académicos… siempre encuentran algún término con el cual disfrazar lo que realmente pasa. Pero van a tener que encontrar un nuevo término que refleje que un deudor pagó y alguien bloqueó y no deja llegar ese dinero que es de terceros, a esos terceros que son los tenedores del canje del 2005 y del 2010 que entraron de buena fe”.

Ese alguien que “bloqueó y no deja llegar” el dinero a terceros, es el juez del distrito sur de Nueva York, Thomas Griesa, de 84 años. Griesa denegó el martes la solicitud del Gobierno argentino que le pedía una moratoria, una dilación en el pago a los “fondos buitre”. Griesa rechazó la moratoria y le dijo a los abogados estadounidenses que defienden al Gobierno argentino en su tribunal: “Desde mi punto de vista, cada problema que ustedes han descrito es susceptible de ser negociado. Si no se resuelve, entonces habrá un impago y eso es lo peor que podría ocurrir. Esa es la peor situación que yo vislumbro. No quiero que ocurra. La gente sufrirá a causa de eso, la gente de carne y hueso. No los buitres, sino la gente real”.

Van a tener que encontrar un nuevo término que refleje que un deudor pagó y alguien bloqueó y no deja llegar ese dinero que es de terceros Cristina Fernández

Griesa ha nombrado un mediador, Daniel Pollack, y ha conminado a las partes a negociar. El próximo capítulo de la batalla jurídica se producirá en la mañana de este jueves en Nueva York, cuando se sienten los representantes de los fondos y del Gobierno argentino a negociar con Pollack.

Hasta el momento la negociación ha sido una historia de no-negociaciones. Los fondos y el Gobierno han intercambiado acusaciones y descalificaciones a través de anuncios en la prensa argentina y estadounidense. En ese contexto de intercambio de golpes dialécticos Cristina Fernández advirtió en la fábrica de motos: “Quieren asustarnos a los argentinos diciendo que si no hacemos lo que quieren los fondos buitres, no van a ingresar capitales ni vamos a tener acceso al financiamiento. Y digo yo, desde el año 2003 a la fecha, ¿cuándo tuvimos acceso al financiamiento internacional?”

Los fondos litigantes respondieron a Fernández de forma inmediata a través de su página en inglés factcheckargentina.org. Respecto a la afirmación de que Argentina ya pagó, los fondos aseguran: “La presidenta Kirchner y su Gobierno no se dan cuenta de que el mero hecho de tener un fuerte deseo o intención no resuelve los problemas del mundo real. Argentina tiene que tomarse seriamente un potencial impago. Se lo debe a sus ciudadanos y a sus acreedores”.

Tras el discurso de Fernández, en el que advertía que no iba a haber “default” y que habría que inventar un nombre nuevo, la etiqueta #PoneleNombreAlDefault se situó entre las más citadas en Argentina.

Sobre la firma

Francisco Peregil

Es corresponsal para el Magreb desde 2015, con sede en Rabat. Antes ejerció desde Buenos Aires durante tres años como corresponsal para Sudamérica. Comenzó en EL PAÍS en 1989, después de trabajar varios meses en 'El Mundo'. Es autor de las novelas 'Era tan bella', –mención especial del jurado del Premio Nadal en 2000– y 'Manuela'.

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