mercados financieros

La deuda española, mejor que la de Estados Unidos

Los inversores exigen por los bonos a cinco años del Tesoro un interés más bajo que el de los estadounidenses. España saca provecho del ‘efecto Draghi’

Vista de las oficinas de Ahorro Corporación, grupo de servicios financieros encargado de la subasta de bonos y letras del Tesoro Público español.
Vista de las oficinas de Ahorro Corporación, grupo de servicios financieros encargado de la subasta de bonos y letras del Tesoro Público español.EFE

La paulatina mejora que viene registrando la deuda de España sumó este viernes otro importante hito al ver cómo el interés de los bonos a cinco años caía por debajo del de sus homólogos estadounidenses por primera vez desde 2007. El detonante del cambio fue la resaca del efecto Draghi, en referencia al anuncio que hizo el jueves el presidente del BCE de que habían estudiado la opción de tomar medidas excepcionales (como la compra de deuda u otros activos) si la inflación seguía a la baja. Esta posibilidad, aunque sigue siendo muy lejana, ayudó a aumentar el atractivo de los títulos en euros, incluido el papel del Tesoro español y, con ello, alentó el apetito de los inversores.

El mayor logro de la reunión de la cúpula del BCE de la víspera, tal y como reconoció este viernes su vicepresidente, Vítor Constâncio, fue conseguir la unanimidad para considerar la compra de activos si la inflación se mantiene por debajo del 1%. “No discutimos los detalles porque no era el entorno para hacerlo”, dijo en una entrevista a la CNBC en la que no descartó que también vayan a adquirir bonos soberanos si los riesgos de deflación se materializan. “Veremos cómo va y si de verdad tendremos que usar todos esos instrumentos”, sentenció sobre una medida de estímulo que, precisamente, está siendo retirada por la Reserva Federal en EE UU.

Fuente: Bloomberg.
Fuente: Bloomberg.EL PAÍS

Gracias a ello y aunque hay un abismo entre España y EE UU en cuestión de calificación de solvencia, los inversores llegaron a conformarse con una rentabilidad del 1,69% en el bono a cinco años del Tesoro en el mercado secundario, donde se intercambian los títulos una vez emitidos. A la misma hora, la rentabilidad exigida para comprar la deuda estadounidense a ese plazo superaba el 1,70%. La diferencia es mínima y está condicionada por la diferente divisa de los títulos: a EE UU le exigirían menos por títulos en euros y a España, más por bonos en dólares. Además, observando los tipos reales de interés —teniendo en cuenta la inflación—, las rentabilidades de los bonos españoles siguen superando a las que se piden a los estadounidenses. Esto se debe a que, frente al IPC del -0,2% de España o el 0,5% de la zona euro, en EE UU los precios suben a un ritmo del 1,26% interanual. Y en los títulos a 10 años, el diferencial sigue claramente a favor de Washington.

Más información

Pero, pese a todo ello, el salto es muy simbólico. En lo peor de la crisis, julio de 2012, llegaron a estar separados por una brecha de más de 700 puntos básicos (más de siete puntos porcentuales). Sin embargo, desde entonces, se han superado los temores a una ruptura del euro, la recesión es agua pasada y la confianza ha regresado a España, tal y como demuestra que el 42,3% de la deuda del Estado esté en manos de extranjeros, según los datos de febrero que el viernes publicó el Tesoro. Este porcentaje, que equivale a 265.282 millones, está ligeramente por debajo del de enero, pero sigue muy por encima del del 34% del verano de hace dos años. La banca española, por su parte, mantuvo su apuesta con más de un 29% del total, o 206.035 millones.

En otro ejemplo del buen momento que atraviesa el país, el sobreprecio exigido a la deuda española —la prima de riesgo— está por debajo de los niveles que obligaron al entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero a aprobar los primeros recortes ya que se mueve por debajo de los 160 puntos básicos.

Además, el Tesoro se financia más barato que nunca en el mercado primario, donde realiza las subastas y acaba recogiendo la mejora que marcan los intereses en el mercado secundario. Y esta es la mejor noticia posible para el Estado: que reduce el coste para financiar una deuda pública que, sumando al conjunto de las Administraciones, marca récords al borde de los 980.000 millones. También, que paga menos por rellenar su colchón de liquidez, reserva que hasta febrero aumentó más del 40% frente a enero, hasta rebasar los 27.700 millones.

En cualquier caso, la aparente proximidad en los intereses de España y Estados Unidos sigue sin reflejarse en la evaluación de las agencias de calificación, que siguen separándolos con hasta siete grados de nota. Así, si para Moody’s o Fitch el papel emitido por el Tesoro estadounidense cuenta con una matrícula de honor (AAA) y para S&P merece un sobresaliente (AA), la calidad crediticia de España se mueve entre Baa2 o BBB, lo que equivale a un suficiente. Incluso para Standard & Poor’s apenas alcanza el BBB-, lo que es el último peldaño antes del bono basura. Aunque no hay que olvidar que, a lo largo de la crisis, estas sociedades se han destacado por su escasa capacidad de reacción. De hecho, tal y como sostiene el responsable del Tesoro, Íñigo Fernández de Mesa, “los inversores hace ya tiempo” que subieron la calificación a un país que, si hace año y medio trataba de salir del pelotón de cola del euro, hoy casi aspira a emular a la primera potencia mundial.

Fuente: Bloomberg.
Fuente: Bloomberg.EL PAÍS

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50