Karembeu y Afflelou, entre los franceses con cuentas en Suiza de la lista Falciani

‘Le Monde’ revela el nombre de 60 personalidades del país entre los 3.000 del listado El total de dinero que se refugió en Suiza ronda los 4.500 millones, aunque no todo fue evadido

Abogados, actores, políticos, diplomáticos, periodistas, cantantes, futbolistas, empresarios... No falta de nada entre los 3.000 ciudadanos franceses que tuvieron cuentas abiertas en el banco HSBC de Ginebra entre los años 2005 y 2006. Le Monde ha revelado este lunes la identidad de algunas de las “60 personalidades” incluidas en las listas que robó Herve Falciani, un exempleado del HSBC, antes de fugarse y entregarlas en 2008 a la Justicia francesa y otros países europeos. El montante total depositado asciende a 4.500 millones de euros, según calcula el diputado socialista Christian Eckert. Aunque no todos los que aparecen en la lista parcial de Le Monde cometieron delitos al abrir esas cuentas, el elenco permite confirmar que la evasión fiscal es uno de los deportes favoritos de los ricos franceses y saber qué personajes eligieron residir en Suiza para pagar menos impuestos.

En este último caso están el exjugador del Real Madrid Christian Karembeu; el célebre empresario de gafas Alain Afflelou, y los hermanos Christian y François Picart, fundadores de la cadena de comida Buffalo Grill. La justicia investiga todavía a varias docenas de contribuyentes, entre ellos al cocinero Paul Bocuse y a otro futbolista campeón del mundo con Francia en 1998 cuyo nombre no ha trascendido y que ingresó 1,6 millones de euros.

La exclusiva de Le Monde explica que, en la mayor parte de los casos, los dueños de las cuentas han regularizado ya su situación con el fisco francés, pagando las sanciones correspondientes tras negociar caso por caso; y que otros, como Karembeu, los Picart y Afflelou, poseían cuentas “perfectamente en regla” porque simplemente eran residentes fiscales suizos. El empresario óptico, por ejemplo, afirma al diario que su cuenta era “la más legal del mundo” porque vivió en Ginebra entre 1997 y 2006: “Abrí la cuenta en un banco que luego fue comprado por HSBC, y la cerré cuando me fui de Suiza”, afirma.

Los investigadores siguen de cerca a un compañero de Karembeu en la gloriosa selección francesa, a dos monstruos sagrados del cine francés, a un humorista, a una estrella de la canción, a una antigua Miss Francia y a un senador de la centrista UDI. Ninguna de estas personas, todavía anónimas, ha querido hacer declaraciones. Otros sí. Jean Lévy, un diplomático nombrado en 2013 embajador para el deporte por el ministro de Exteriores Laurent Fabius, cuenta que abrió su cuenta en el banco Safra de Brasil siendo embajador “porque al ser expatriado tenía derecho a ello”, que el banco fue comprado por HSBC y que no cerró su cuenta: “Me equivoqué, pero luego negocié con el fisco y regularicé mi situación”.

Herencias de la Gran Guerra

Otros casos, bastante numerosos, son el resultado de los años más negros de la historia europea. Michel Tubiana, ex presidente de la Liga de los Derechos Humanos, y Richard Prasquier, ex presidente de la asociación judía CRIF, ambos hijos de supervivientes del Holocausto, aducen que fueron designados sin saberlo como beneficiarios de cuentas suizas durante y después de la guerra por sus parientes, que vivían, alega Prasquier, “con la obsesión de poner a buen recaudo sus recursos”.

El célebre cocinero Paul Bocuse no dispone de ninguna coartada, salvo el despiste. Un portavoz asegura que Bocuse simplemente “olvidó que tenía su dinero en Suiza”, una cuenta de 2,2 millones de euros, y que regularizó su situación en 2010. Denis Naegelen, un extenista, admite tener 307.000 euros en proceso de retorno, y su colega Henri Leconte se pregunta qué pinta él en la lista Falciani. Según su mujer, su marido abrió su cuenta en el HSBC francés y “no tiene nada que esconder porque el banquero Jacques Heyer le arruinó”.

Otros nombres de peso

Otros nombres de peso son el del millonario Alexandre Allard, que afirma no haber cometido ningún delito aunque admite que tenía su cuenta en el Banco Reyl, conocido por albergar el dinero negro del cesado exministro de Hacienda socialista Jérome Cahuzac. Y el del humorista Michel Boujenah, que responde con gracia a las preguntas de los reporteros de Le Monde: “No tengo cuenta en el HSBC, ¡al menos que yo sepa! Y si he tenido dinero en Suiza alguna vez, por favor avísenme. Estoy pagando descubiertos en el banco y no tengo un euro”.

Gilles Kaehlin, exjefe de Seguridad en Canal +, que también figura en el elenco aunque niega haber abierto nunca una cuenta en el HSBC, espera que se hagan públicos “todos los nombres, porque eso permitirá desenmascarar a los verdaderos defraudadores y saber que las listas han sido manipuladas por los servicios secretos”.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción