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La banca nacionalizada fue la que más recortó el crédito empresarial

Entre 2010 y noviembre de 2012, estas entidades prestaron un 18% menos frente al 12% de caída del resto de entidades. La banca duplicó las provisiones y perdió 50.000 millones en 2012

La sede principal de Bankia, en Madrid.
La sede principal de Bankia, en Madrid. EFE

El Gobierno ha dicho que quería que la banca nacionalizada fuera motor del crédito para reactivar la economía. Por el momento, está ocurriendo todo lo contrario. Según el Informe Anual del Banco de España las entidades con ayudas de Estado o nacionalizadas “han venido recortando más intensamente en los últimos dos años y medio que en el resto de instituciones. Entre diciembre de 2010 y noviembre de 2012, la caída registrada por estas entidades [las que tienen ayudas públicas] fue del 18%, frente al 12% para el resto”.

Este organismo hace una referencia, en otra parte del documento, que estas entidades están condicionadas porque “están obligadas a reducir adicionalmente su volumen de crédito” al haber recibido ayudas. Estas entidades son: Bankia , Banco CAM, Catalunya Banc, Novagalicia Banco, Unnim Banc, Banco Gallego y Banco de Valencia.

Lo relevante, apunta el supervisor, “es si ese proceso se ha producido con fluidez”, de forma que las empresas dependientes de los bancos que han recortado en mayor medida su oferta no se han enfrentado a una restricción mayor que aquellas que recibían financiación de instituciones más sólidas.

El supervisor recuerda que el FROB obligó a la banca a reducir su volumen de activos

La conclusión es que la situación ha perjudicado a las empresas. “Algunas de estas compañías afectadas han sustituido todo o parte de los fondos concedidos” por los bancos con ayudas por préstamos de otras entidades. Sin embargo, “la sustitución no habría sido perfecta, por lo que esta evidencia sugiere que la existencia de bancos con dificultades tiene implicaciones negativas para la economía real”. También concluye que en las empresas que trabajan con entidades en reestructuración, “su crédito ha crecido un 2,5% menos que el de las compañías equivalentes que no se financiaban con estos bancos".

Respecto al crédito en general, el informe dice que “el retroceso acumulado desde los máximos alcanzados en 2009 hasta finales de 2012, ha sido del 12,1%”. Hubo, no obstante, algunas ramas en las que la caída fue más acusada, como la de construcción y actividades inmobiliarias, “en la que el porcentaje disminuyó rápidamente, hasta situarse en un 25% en 2012”.

El Banco de España dice que “se está produciendo una reasignación gradual de los recursos disponibles, destinándose en mayor medida hacia empresas y sectores en una comparativamente mejor situación económica y financiera, lo que hace que, por esta vía, se reduzca el riesgo del sector en su conjunto”. No obstante, admite que existe “un cierto ascenso en el grado de presión financiera soportado por el sector, que sería más elevado en el caso de las pymes”.

En cuanto a la morosidad, recuerda que en la construcción y los servicios inmobiliarios se ha pasado del 20,6% en 2011 al 28,2% en 2012.

Sobre la búsqueda de liquidez, el organismo dirigido por Luis Linde destaca una curiosa estrategia que perjudica la imagen de la banca española. Las entidades extranjeras afincadas en España piden dinero prestado al BCE “para obtener fondos en nuestro país, canalizándolos posteriormente hacia fuera de nuestras fronteras, previsiblemente, hacia sus matrices”. Así, hasta julio de 2012, salieron de España 338.000 millones de euros, un 32% del PIB, asegura. Los siguientes meses se fue recuperando.

Por otro lado, afirma que las dotaciones y saneamientos de activos financieros en 2012 se elevaron en más de un 100% con respecto a 2011, “superando los 100.000 millones, tanto a nivel consolidado como individual. Ante estas elevadas dotaciones, y pese al crecimiento del margen de intereses y a la reducción de los gastos de explotación, las entidades registraron unas pérdidas contables de más de 50.000 millones. El grueso de estas pérdidas se concentró en las entidades que recibieron ayudas públicas para recapitalizarse”.

El supervisor hace cuentas y afirma que “tras las dotaciones en 2012, los saneamientos acumulados desde diciembre de 2007 ascienden a 200.000 millones (un 8,7% del crédito a comienzos de este período). Esto ha permitido que se den de baja del balance préstamos por valor de 110.000 millones y que la cobertura de dudosos se sitúe en el 68% (11 puntos por encima del cierre de 2011)”.

Por último, el Banco de España apunta que, "además, la transferencia a la SAREB ha supuesto una reducción de la exposición al sector inmobiliario de 106.000 millones, en términos nominales, entre créditos y activos adjudicados. Como contrapartida de dicha transferencia y de la recapitalización por parte del FROB, las entidades afectadas obtuvieron títulos de la SAREB (por valor de casi 51.000 millones) y del MEDE (por otros 39.000 millones). Las elevadas pérdidas asumidas en 2012 afectaron a los recursos propios totales, situándose la ratio de solvencia global agregada, a final de año, en el 11,5%".

Respecto al crédito en general, el informe dice que "el endeudamiento de las sociedades no financieras ha registrado en los últimos años un lento y progresivo descenso. Según esta información, el retroceso acumulado por el nivel de deuda en este sector, desde los máximos alcanzados en 2009 hasta finales de 2012, ha sido del 12,1%. "Hubo, no obstante, algunas ramas en las que el descenso fue más acusado, como la de construcción y actividades inmobiliarias, más afectada por la crisis, o la de energía, "en la que el porcentaje disminuyó rápidamente, hasta situarse en un 25% en 2012".

El Banco de España dice que "se está produciendo una reasignación gradual de los recursos disponibles, destinándose en mayor medida hacia empresas y sectores en una comparativamente mejor situación económica y financiera, lo que hace que, por esta vía, se reduzca el riesgo del sector en su conjunto". No obstante, admite que existe "un cierto ascenso en el grado de presión financiera soportado por el sector, que sería más elevado en el caso de las pymes".

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