Alemania mantiene la presión contra el Gobierno chipriota

Schäuble lamenta el rechazo del Parlamento del país al plan de rescate Merkel defiende que la troika es la responsable de negociar las condiciones

REUTERS LIVE (reuters_live)

La canciller Angela Merkel ha exigido este el miércoles al Gobierno de Chipre “una propuesta alternativa” al plan de rescate rrechazado anoche por el Parlamento de Nicosia, tal y como también ha defendido la Comisión Europea. Tras lamentar la decisión de los representantes chipriotas y asegurar que el Gobierno alemán “naturalmente la respeta”, la democristiana (CDU) dijo estar esperando estudiar la nueva solicitud chipriota. Pero destacó que el “deber” de los socios es “asegurar que los fondos” de ayuda permitan “una solución sostenible” para la solicitud de rescate chipriota. Recordó que el Eurogrupo “recomienda que las cuentas con menos de 100.000 euros” se vean exoneradas del impuesto a los depósitos con el que Chipre tendrá que redondear la suma de 10.000 millones de euros ofrecida por los socios europeos para evitar su bancarrota. El pequeño país mediterráneo necesita unos 17.000 millones de euros antes de finales de junio para no quebrar.

El invierno berlinés no afloja este año y Merkel está siendo una de las víctimas del catarro general. Con mala cara y con una dicción más gutural de lo que impone su toque dialectal del noreste, la canciller siguió su partitura recordando que “la troika es la encargada de negociar con Chipre qué propuesta” de rescate llegará a los gobiernos europeos. Según ha tratado de mostrar la canciller, la responsable es la troika y no su Gobierno, que empieza a ser plenamente consciente del papel de ogro negociador que le atribuyen sus críticos externos y, en el caso de Chipre, también internos.

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El triunvirato de líderes del socialdemócrata SPD cargó el miércoles contra el plan de rescate chipriota. Frank Walter Steinmeier, su líder parlamentario en el Bundestag, acusó al Gobierno alemán de “esforzarse en borrar las huellas” de su responsabilidad en el acuerdo alcanzado con el Gobierno de Chipre en la madrugada del sábado y rechazado por su parlamento el martes. Según Sigmar Gabriel, presidente del SPD, “el desastre de Chipre lleva la letra de Merkel”. Ella es quien permitió que “pequeño ahorrador tenga que pagar el pato” y también que “se traicione la garantía europea para los pequeños ahorradores”. El candidato electoral del SPD Peer Steinbrück habló de “calamitoso error político”.

Con Merkel resfriada y escurriendo el bulto con declaraciones como “lo que queremos es mantener un euro estable” o “se nos presentan duras negociaciones”, el ministro de Hacienda Wolfgang Schäuble apenas disimula su mal humor en sus apariciones públicas. Fue el primero en intentar sacudirse la responsabilidad del controvertido impuesto a los depósitos que no lleguen a los 100.000 euros. El domingo acusó al Gobierno de Chipre de haberlo decidido así en complicidad con el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Éstos se pasan unos a otros la patata caliente, pero el ministro más poderoso de Europa encuentra dificultades para explicar por qué, si tan poca simpatía tenían tanto él como el Fondo Monetario Internacional (FMI) por este polémico impuesto, no se impuso otro modelo para en la negociación.

Schäuble defendió anoche a su Gobierno en la televisión pública ARD. Con palabras duras: “hay que explicarles a las personas en Chipre que el modelo económico de su país, que consistía en atraer depósitos financieros mediante impuestos bajos y leyes permisivas, ha fracasado”. Esos bancos, prosiguió, “son ya insolventes y el Gobierno chipriota apenas tiene acceso a los mercados de deuda.”. El Gobierno alemán está “dispuesto a ayudar con un plan sostenible para que Chipre pueda volver a los mercados”. Con gesto implacable, dijo no querer “echar gasolina al fuego, pero no aceptaremos que {el sobredimensionado sistema financiero chipriota} siga como hasta ahora” gracias al dinero de sus socios. El presentador quiso saber si Schäuble “dejaría que Chipre quiebre” . La pregunta, respondió Schäuble, “está mal planteada, porque Chipre ya es incapaz de financiarse y sus bancos son insolventes”. Son pésimas cartas para Nicosia en el póker de su rescate.

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