El beneficio del BBVA cae un 44% tras cubrir las inversiones inmobiliarias

El 56% de los ingresos procede de países emergentes, que compensan las pérdidas en España “La perspectiva para 2013 es muy positiva”, dice González

 Francisco González durante la presentación.
Francisco González durante la presentación.Bernardo Perez

México y sobre todo los países de Latinoamérica donde está el BBVA han sido el maná que ha solucionado el problema de las inversiones inmobiliarias del banco. La fortaleza de estas divisiones ha servido para cubrir los 9.518 millones de saneamientos crediticios realizados en 2012. De ellos, 4.437 millones se deben solo al ladrillo español.

Precisamente España fue la oveja negra del grupo. La división registró unas pérdidas de 1.841 millones por culpa de los saneamientos, algo que no recordaban ni los más veteranos de la entidad. Sin embargo, también hubo noticias positivas en España: el impacto positivo generado por la incorporación de Unnim, que ha ayudado a las cuentas de resultados.

El crédito concedido en España cayó en 3.000 millones, pero como “el 75% de las entidades, sobre todo las nacionalizadas, han expulsado a sus clientes cuando les pedían préstamos, el BBVA ha ganado cuota de mercado”, recordó el presidente. Reclamó un pacto del sector con el Gobierno, “para buscar soluciones más rápidas a este problema. Hay que invertir para generar empleo porque el paro es un drama que va más allá de lo económico”, resaltó.

La entidad dice que la compra de Unimm no supone aceptar ayudas públicas

Tras la limpieza de balance, el beneficio neto de la entidad ascendió a 1.676 millones, un 44,2% menos que en 2011. Para este ejercicio, Francisco González, presidente de la entidad, dijo tener “una perspectiva muy, muy positiva. La economía ha llegado a su punto de inflexión y la mejoría ya se verá a finales de este ejercicio para consolidarse en 2014”, aseguró. En este análisis coincidió con todos sus colegas, que basan su optimismo en la apertura de los mercados mayorista de financiación, algo que no ocurría desde hace tiempo. El banco destacó que logró colocar 14.000 millones en deuda “en un entorno todavía complejo y a unos tipos mejores que los del Tesoro español”. Gracias a ello, la entidad dijo haber mejorado su posición de liquidez en 23.000 millones.

González destacó la fortaleza de su cuenta de resultados, y los ingresos, que crecieron en todas las geografías hasta superar los 22.000 millones. Con estas cifras dijo estar colocado entre las grandes entidades internacionales “sin haber tenido ninguna ayuda pública, sin haber costado nada al Estado”. Sin embargo, el BBVA adquirió Unimm, que contaba con 1.000 millones de dinero del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), y una ayuda para la morosidad futura que pudiera aparecer. El patrimonio del FGD ya se ha fusionado con el FROB, lo que hace que los expertos consideren esta aportación como una ayuda pública, que incluso ha reportado un fondo de comercio positivo para el BBVA.

Sin embargo, González negó la mayor. “Al margen de las ayudas que hubiera puesto el Tesoro en Unimm, nosotros hicimos una oferta en subasta pública. Eso no quiere decir que hayamos comprado la entidad con ayudas del Estado. Fuimos el mejor postor y ya se irá viendo”.

González asegura que no entró en el banco malo por “temas técnicos”

Esta posición llevó al otro tema polémico, la negativa de González a entrar en el banco malo, conocido como Sareb. El BBVA se ha convertido en la única entidad que no ha acudido al reclamo del Gobierno para apoyar esta institución, clave en el saneamiento bancario.

El presidente del BBVA aseguró que estar en el capital de la Sareb es una “cuestión técnica” de la que se ha hablado “mucho” y ha garantizado que no tiene “nada que ver con el cariño” que el banco siente por España. Pero las preguntas continuaron sobre este asunto y González insistió. “No tengo información”, respondió sobre una eventual entrada en la ampliación de capital que tiene que realizar la Sareb este mes para absorber los activos tóxicos de las entidades del grupo 2, aquellas con ayudas públicas pero no nacionalizadas. González se refirió a sus declaraciones el pasado mes de septiembre, cuando aseguraba que la entidad que preside participaría en el proyecto del banco malo por “el bien del país”. El número uno del BBVA excusó su cambio de opinión en que no disponía de información sobre la “totalidad” de las operaciones. Eso sí, destacó que BBVA sí que participa en el Fondo de Liquidez Autonómico, en el plan de pago a proveedores y además ha cedido viviendas para el fondo social del Gobierno que da acogida a los desahuciados. “El BBVA tiene un compromiso enorme con España”, afirmó para zanjar la discusión.

La entidad que preside Francisco González cerró 2012 con un ratio de morosidad del 5,1%, un punto por encima del 4% de 2011, en tanto que en España el porcentaje fue del 6,9% cuando la media del sector está sobre el 11%.

Entre las inversiones de futuro, el primer ejecutivo no ocultó su deseo de ampliar su participación en Turquía, donde sí está en su mano, y en China, labor más difícil porque su Gobierno lo prohíbe.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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