El BCE admite el reto de trasladar la mejora financiera a la economía real

Mario Draghi se fija ahora como objetivo mejorar la financiación a hogares y empresas Guindos retrasa la vuelta al crecimiento al cuarto trimestre del año Lagarde afirma que el anuncio de su plan de ayuda fue algo más que una intervención verbal

Mario Draghi, presidente del BCE, en Davos.
Mario Draghi, presidente del BCE, en Davos.JOHANNES EISELE / AFP

Uno de los ejercicios preferidos de los europeos que participan habitualmente a Davos consiste en recordar el error de apreciación que cometieron los mercados el año pasado al apostar por una casi segura ruptura del euro y las malas vibraciones que había hacia Europa en la edición de 2012 del Foro Económico Mundial. Son los mismos que ahora exhiben la mejora de los indicadores financieros como la prueba irrefutable de que la recuperación económica está a la vuelta de la esquina. Pero, a juzgar por las palabras del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, su análisis requiere cuando menos cautela. Draghi reconoció ayer que se ha producido una sustancial mejora en los mercados financieros en las ultimas semanas pero que esa mejora aun no se había trasladado a la economía real.

"La percepción que tenemos es que el nivel de actividad va camino de estabilizarse a niveles muy bajos y esperamos que se produzca una recuperación a finales de año", subrayó Draghi. Pero el camino está lleno de dudas porque todavía hoy "el objetivo estratégico para la Eurozona este año es superar la fragmentación de los mercados financieros", dijo el banquero italiano, la misma dinámica que el año pasado puso al euro "al borde del colapso". El BCE calcula que este año el PIB de la Eurozona se situara en algún lugar entre el -0,9% y el 0,4%. "El jurado aún está decidiendo si hemos acertado o no con nuestras medidas", reconoció Draghi.

Un escenario muy parecido al que dibuja el ministro Luis de Guindos para la economía española. "España está en condiciones de volver a crecer en la segunda mitad del año", anunció. "En el tercer trimestre la economía se estabilizará en niveles cercanos a cero y en el cuarto volverá a crecer ligeramente". Eso supone un retraso con respecto a la última previsión que había formulado el propio ministro este mismo mes. El 2 de enero, en una entrevista concedida a la Cadena SER, Guindos señaló que tras dos trimestres de retroceso en el tercero, se saldría de la recesión en el tercero, en el que ya habría "tasas de crecimiento positivas", según dijo entonces.

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Ahora prevé un estancamiento en ese trimestre en lo que, por otro lado, supone un reconocimiento implícito de que no será posible cumplir con el objetivo de que el producto interior bruto (PIB) caiga solo un 0,5% en 2013 en media anual. Partiendo de que el año se ha cerrado con una caída interanual del PIB del 1,7%, con dos trimestres más de recesión y otro de estancamiento, sería necesario un crecimiento en el cuarto trimestre a una tasa trimestral anualizada del orden del 8%-10%, tasas de pleno boom económico.

El titular de Economía, que ayer participó en un debate bajo el título "Eurozona, ¿solidaridad o dominación? junto al ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, cree ver señales esperanzadoras en la reacción de los mercados. "La fragmentación de los mercados de capitales es menos intensa y eso se ve perfectamente en la compra de deuda española por parte de extranjeros, lo que demuestra que la nacionalización del crédito también se ha reducido", dijo en un encuentro con la prensa española. Ahora solo falta que eso se traslade "al día a día de las familias y las empresas españolas", admitió el ministro y apunto una tesis: "las industrias mas grandes y sin problemas de acceso a la financiación, como el automóvil, aumentan la actividad y el empleo".

Guindos no quiso restar dramatismo a las cifras del paro que se hicieron públicas el jueves pero aseguró que "la reforma ha reducido el umbral a partir del cual la economía española crea empleo", que antes de la crisis se situaba en el 2,5%. Pero no aventuró una cifra, solo sostuvo la hipótesis de que sin la reforma "el sector privado hubiera reducido empleo mas intensamente empleo". Esta es la segunda reunión de Davos para Guindos como ministro e insistió en el clima tan diferente que se encontró hacia España en esta edición. Todo, a su juicio, porque ya "no hay dudas respecto al proceso de saneamiento en España", como ratificarán, dice, las cifras de déficit de 2012. "Vamos a poner de manifiesto el esfuerzo que hemos hecho de consolidación fiscal, con un aumento de los ingresos del 4% mientras el PIB ha caído en torno al 1,5%", dijo. Las previsiones apuntan que España superar la meta del 6,3% prevista pero fuentes de la Comisión han deslizado que Bruselas pondrá el acento en la reducción del déficit estructural. "Eso puede demostrar que incluso se han superado los objetivos fijados para España", sostienen.

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