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Glosario para una reforma financiera

Provisiones: Dinero que los bancos tienen que guardar para hacer frente a posibles pérdidas futuras. Por ejemplo, según la nueva reforma financiera, cuando una entidad ha concedido un préstamo a un promotor inmobiliario debe apartar una cantidad de dinero equivalente al 52% del crédito concedido para protegerse de la eventualidad de que no se lo devuelva.

Cocos o bonos convertibles contingentes: Son títulos de deuda sujetos a que se cumplan una serie de condiciones. En caso de que estas no se cumplan pasan a convertirse en acciones, normalmente con una pérdida de capital para el inversor que ha prestado el dinero al banco.

Según la reforma financiera aprobada, la entidad que opte por vender Cocos al Estado tendrá que pagar unos intereses del 10% y el bono tendrá un vida de cinco años. Si transcurrido ese plazo el banco que haya solicitado esta ayuda pública no puede devolver el dinero, el FROB, el órgano público que comprará Cocos, entrará en el capital de la entidad.

El uso de este instrumento financiero es el argumento financiero que utiliza el Gobierno para decir que las inyecciones de capital no son ayuda pública porque se cobra un interés que duplica el que paga el Tesoro Público. "No es ayuda pública. Esto no cuesta un euro a los contribuyentes españoles. No hay coste", ha declarado el ministro de Economía, Luis de Guindos, siguiendo el discurso que inauguraron sus antecesores socialistas en el cargo. El alto interés es al que se agarra Guindos para decir que "no es ayuda pública" y que luego se "reembolsa al Tesoro".  

FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria): Es el órgano creado por el Gobierno en junio de 2009 para llevar adelante la primera reforma financiera. Su función inicial era la de sumnistrar líquidez a las entidades bancarias y comprar bonos hipotecarios. Su objetivo inicial ha cambiado con las sucesivas reformas financieras (la aprobada el 11 de mayo es la cuarta en menos de tres años).

Según ha explicado el ministro de Economía, Luis de Guindos, es el órgano que adquirirá los Cocos emitidos por las endidades que no puedan captar el dinero para hacer las provisiones exigidas por la reforma. Si pasados cinco años, el banco no puede devolver el dinero público que ha tomado prestado, el FROB entrará en el capital de esa entindad. Un ejemplo de cómo funciona este mecanismo es lo sucedido con el grupo BFA-Bankia: BFA, matriz de Bankia, había solicitado al FROB que le prestara 4.465 millones a cambios de Cocos en diciembre de 2010. A la vista de que no iba a poder devolver el dinero en el plazo previsto, el nuevo presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, ha solicitado al Gobierno que no espere cinco año y el FROB entre ya en el capital de BFA.

Inmobiliarias malas o sociedades de activos adjudicados: La nueva reforma obliga a los bancos a crear sociedades a las que tendrán que traspasar los inmuebles y activos que hayan recibido en pago por préstamos impagados antes de que acabe este año si la entidad no está inmersa en ningún proceso de fusión o antes del 31 de diciembre de 2013 si las entidades implicadas están en algún proceso de fusión. Al tratarse solo de activos adjudicados Economía evita que estas nuevas sociedades puedan ser denominadas bancos malos, pero dado que su pretensión es limpiar el balance de las entidades financieras de los activos procedentes del ladrillo, bien pueden llamarse inmobiliarias malas.

Fondo de Garantía de Depósitos (FGD): Órgano cuya primera función es la de garantizar que cada cliente recibe hasta 100.000 euros del dinero depositado en cada cuenta corriente si la entidad bancaria quiebra o no puede hacer frente a sus obligaciones. Sus fondos proceden de las aportaciones de las entidades privadas. Durante la reforma financiera sus recursos también se han utilizado para reflotar entidades que ya no eran viables y en entidades ya subastadas (CCM, Cajasur, CAM y Unnim).

Hasta el momento, y tras la utilización de gran parte de sus recursos, el FGD tiene unos 2.300 millones de patrimonio que serán insuficientes para financiar la venta de las entidades que van a ser subastadas en el futuro inmediato (Banco de Valencia y CatalunyaCaixa).

Participaciones preferentes: Bonos de deuda a plazo perpetuo que no dan al propietario  derecho de propiedad ni de recuperación del dinero invertido. El tenedor del bono solo recibe los intereses siempre y cuando la entidad emisora obtenga beneficios. Si el propietario quiere recuperar la inversión inicial tiene que vender el título encontrando a otro inversor interesado en un mercado interno -controlado por la propia entidad emisora-  ya que como el plazo es perpetuo la entidad no tiene obligación de reembolso.

Créditos dudosos: Un préstamo se convierte en un crédito dudoso cuando el banco está tres meses sin cobrar las cuotas que le corresponden según las condiciones acordadas por el prestamista y el prestatario.

Créditos subestándar: Son los préstamos que pese a ser pagados religiosamente por el deudor, presentan algún tipo de riesgo según una serie de criterios fijados por el Banco de España, que normalmente están vinculados a sectores especialmente castigados durante la crisis, como puede ser el inmobiliario. Si un crédito es calificado como subestándar, la entidad financiera tiene que provisionar más que por los préstamos sin riesgo alguno.

Crédito normal: Préstamo que no presenta ningún problema porque el deudor está al corriente de pago y no está vinculado a un sector especialmente castigado durante la crisis.

Activos adjudicados: Son los inmuebles o garantías crediticas de otra naturaleza que las entidades financieras reciben como pago por un préstamo impagado.

Activos tóxicos: Inversiones que han perdido gran parte de su valor, ya sea real o financiero. La consecuencia inmediata es un deterioro del balance de la entidad financiera.