Las rentas del trabajo aportan dos terceras partes de la subida de impuestos

El Gobierno espera recaudar más de 4.100 millones suplementarios gracias a un recargo de entre el 0,75% y el 7% en el IRPF

Mazazo a las clases medias asalariadas. Son los que sufrirán lo que el Gobierno acaba de denominar como "recargo temporal de solidaridad". Las rentas del trabajo suponen la parte del león en la subida de impuestos anunciada hoy, que estará en vigor durante 2012 y 2013. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado tras el Consejo de Ministros que el Gobierno espera recaudar más de 4.100 millones suplementarios gracias a los mayores recargos sobre las rentas salariales, mientras que la aportación del capital rondará los 1.240 millones.

El Ejecutivo cuenta además con recaudar 918 millones más gracias al impuesto de bienes inmuebles y en torno a 200 por la eliminación de la bonificación que hasta ahora tenía el gasóleo profesional. En total, estos nuevos recargos están diseñados para aportar 6.475 millones de euros. De esta cantidad, el 64% procede de los impuestos sobre el trabajo.

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El hachazo sobre el IRPF será progresivo. La cuota estatal sube en una escala del 0,75% para el primer nivel de renta hasta el 7% en el nivel más elevado, a partir de los 300.000 euros de base liquidable. Así, el 0,75% afectará a los que ganen entre 5.050 y 17.360 euros y el recargo irá aumentando a medida que suben los ingresos.

La subida del IBI afectará durante los dos próximos años al 50% de las viviendas con un valor catastral superior a la media de cada municipio.

A cambio de los nuevos esfuerzos que exige, el Ejecutivo de Mariano Rajoy trata de dar un empujón al mercado inmobiliario. Mantiene durante todo el próximo año el IVA superreducido del 4% para la compra de vivienda y recupera la deducción fiscal para la vivienda en propiedad con efecto retroactivo. Se desactiva así una de las medidas con las que el anterior Gobierno trató de dar un empujón al sector durante 2010 -justo antes de que despareciera la desgravación- y de paso eliminaba uno de los beneficios fiscales que habían alimentado la burbuja.

Una semana más tarde de llegar al poder, el PP también hace desaparecer otra de las medidas estrella del anterior Gobierno, la ayuda de 210 euros a los jóvenes para el alquiler. La llamada renta básica de emancipación se limita a los que ya perciben esta ayuda, y desaparece para los nuevos solicitantes, según ha anunciado la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.SUSANA VERA (REUTERS)
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