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Sargent y Sims ganan el Nobel de Economía

La Academia destaca la aportación de los premiados al estudio de la relación entre las decisiones políticas y la evolución macroeconómica

Los economistas Thomas Sargent y Christopher Sims han sido premiados con el Nobel de Economía 2011 por sus estudios sobre cómo afectan las decisiones políticas en la macroeconomía en base a datos empíricos, un tema muy presente en la actualidad por el debate en torno a qué pueden hacer las Administraciones para superar la crisis de las grandes potencias desarrolladas. Sargent, nacido en 1943 en Pasadena, ejerce en la Universidad de Nueva York mientras Sims, que nació en 1942 en Washington, trabaja en la Universidad de Princeton. Entre los dos tendrán que repartirse el premio de 10 millones de coronas suecas -unos 1,1 millones de euros- que la Academia Real sueca concede a los galardonados, que aunque nunca han trabajado juntos, han desarrollado una investigación que se complementa al 100%.

El propio Sims, que ha asegurado que no se esperaba el premio "en absoluto", ha destacado que los "métodos" desarrollados por su colega Sargent y por él "son esenciales para encontrar la salida a este lío", en referencia a la crisis económica.

Una familia está estudiando cambiar de casa, pero hay expectativas de que el banco central de turno va a subir los tipos de interés en breve. Entonces, ¿en qué grado afecta esta previsión a la decisión que vaya a tomar la familia y en qué medida el banco central tendrá en cuenta las decisiones de las familias y empresas para decidir su política de tipos? Esta es la pregunta a la que da respuesta Sargent a partir de un modelo matemático creado en base a datos históricos y en el que cobran especial importancia las expectativas como generador de los cambios.

La clave de los estudios del profesor de Nueva York es que ha sabido identificar la relación recíproca entre las decisiones políticas y los factores imprevistos de forma empírica recurriendo a datos históricos. Esto es vital ante la imposibilidad de realizar experimentos controlados, ya que no se pueden establecer al azar las decisiones que tomarán los Gobiernos en un futuro.

Pero, ¿qué pasa cuando no se tienen a mano los datos necesarios para completar el modelo o no están disponibles?. Ahí entran en juego los trabajos de Sims. Este economista destaca por haber creado en 1980 un sistema capaz de identificar los acontecimientos o shocks fundamentales, que son los que suceden de forma independiente al resto, de aquellos que vienen derivados de un shock previo. Por ejemplo, cuando un banco central modifica los tipos por decisión propia o para hacer frente a un repunte en la inflación o un auge del paro.

Las herramientas estadísticas creadas por Sims son fundamentales para que las autoridades monetarias tomen hoy en día sus decisiones sobre los tipos y sirven de base a los ministerios de Economía para calcular el impacto que tendrán los recortes de gasto o aumentos en la inversión pública con vistas a reactivar el crecimiento.

Según explica la Real Academia sueca, el sistema económico actual se ve condicionado por dos tipos de elementos: unos imprevistos, como un rápido encarecimiento del petróleo, la decisión de un determinado banco central de subir los tipos de interés o un descenso súbito en el consumo de los hogares. Al mismo tiempo, la economía también se ve afectada por decisiones realizadas a más largo plazo como las derivadas de una política de austeridad o aquellas que surgen de la necesidad de atajar las presiones inflacionistas. Aunque ambos factores se retroalimentan mutuamente por aquello de las expectativas, tal y como los dos premiados destacan tanto por lo que respecta a generar efectos imprevistos como en la toma de decisiones sobre política económica.

"Una de las principales tareas de la investigación económica es comprender como estos factores imprevistos y la política afectan a las variables macroeconómicas -inflación y Producto Interior Bruto son las principales- en el corto y largo plazo", argumenta el comunicado. También resalta que las contribuciones de Sargent y Sims a estos efectos son "indispensables" y que sin ellos no se entendería la investigación macroeconómica moderna. Aunque no han trabajado solos en este tema. "Cualquiera que consiga el premio Nobel tiene que sentirse un poco avergonzado de haber sido elegido cuando hay tantas personas que han contribuido", ha admitido Sims.