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Ruiz Mateos vende Nueva Rumasa a un 'fondo buitre'

Back in Business se hace con varias sociedades del grupo en una operación valorada en 1.500 millones

Una pequeña sociedad, Back in Business ha anunciado la compra de empresas del grupo Nueva Rumasa, propiedad de la familia Ruiz Mateos y actualmente en concurso de acreedores, en una operación valorada en 1.500 millones de euros, el pasivo que actualmente soportan las empresas del grupo, según la firma compradora. Fuentes de Back in Business no aclararon nada más sobre si esta cifra será la definitiva para hacer frente a todas las deudas, ya que admitieron que la adquisición ha sido "un proceso muy complejo".

La compradora es una empresa especializada en reestructurar sociedades en dificultades -lo que se conoce como fondo buitre- y propiedad del empresario Ángel de Cabo, quien el pasado año, a través de Posibilitum Business, se hizo con Viajes Marsans, otra sociedad en suspensión de pagos. Marsans, que fuera propiedad del expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, terminó en liquidación sin poder hacer frente a todas sus deudas.

Ahora, a través de Back in Business, ha adquirido, tras cinco meses de negociaciones, las sociedades matrices que sustentan la actividad de Nueva Rumasa. Back in Business ha informado de que toma este grupo con el fin de "analizar todas las líneas de negocio y tomar las medidas necesarias con el fin último de que las sociedades entren en valor y conseguir así la mayor satisfacción de sus acreedores".

El oscurantismo domina la operación. Un portavoz de la firma compradora aseguró que ni la familia Ruíz Mateos ni los nuevos gestores aclararán los términos de la compra. "No se va a ampliar la información más allá de la nota de prensa", dijo un portavoz. La familia Ruiz Mateos ha atribuido su decisión de optar por la oferta de compra de Ángel de Cabo, de "entre las numerosas recibidas en los últimos meses" por "el profundo conocimiento que muestra del grupo y su probada solvencia económica y de gestión". "Nos garantiza la mejor alternativa posible para trabajadores, proveedores y clientes", añaden. Para José María Ruiz Mateos, uno de los motivos decisivos para inclinarse por esta opción ha sido "el compromiso de los nuevos propietarios de seguir con las obligaciones adquiridas por Nueva Rumasa con los inversores que mostraron su confianza en nosotros".

Según se detalla en el documento enviado por Álvaro Ruiz Mateos, hijo de José María Ruiz Mateos, a alguna de las empresas en concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- al que ha tenido acceso la agencia Efe, la familia se ha visto "obligada a vender" tras haber sido "apartada de la gestión de muchas de sus compañías, sin acceso a la información y privándole de toda capacidad de decisión". Fuentes jurídicas han señalado a la misma agencia que la familia deberá comunicar al juzgado este cambio en la titularidad de las acciones para conocimiento de la administración concursal.

Precisamente Back in Business, que ha nombrado a Iván Losada director general del grupo Nueva Rumasa, dice que sus "prioridades a corto plazo" para la compañía adquirida son mantener un contacto "claro y transparente" con las administraciones concursales de las empresas, "evitar el desmembramiento del grupo y acordar unos convenios de acreedores sostenibles que consoliden en futuro de las distintas firmas". No obstante, cuando Ángel de Cabo adquirió Marsans realizó unas declaraciones similares y al final se despidió a toda la plantilla. En este caso, fuentes del sector consideran que puede haber interés por algunas empresas del grupo por parte de los competidores. La plantilla de grupo llegó a alcanzar los 9.000 empleados en 2007.

Fuentes de la operación añadieron que esta compra no altera las garantías concedidas a los inversores de las distintas emisiones de pagarés de Nueva Rumasa, a los que se les facilitarán "los medios adecuados para canalizar sus peticiones, que serán atendidas en todo momento siempre en defensa de sus intereses".

José María Ruiz Mateos dijo, a través de la nota, que "mantiene su compromiso moral y firme para que todos los inversores de pagarés cobren, y como prueba de ello se les respeta la cesión de los derechos de justiprecio de la antigua Rumasa", a la que ya se han adherido gran parte de los inversores. En las próximas semanas los nuevos propietarios seguirán profundizando en los distintos planes de viabilidad y estratégicos de cada área de actividad y empresa, en colaboración con la administración concursal de cada sociedad, según su nota.

La transacción llega siete meses después de que la familia Ruiz-Mateos reconociera la insolvencia de sus principales firmas y solicitara el concurso de acreedores para diez de sus sociedades a las que posteriormente se han sumado otras filiales. En concreto, entre las firmas de Nueva Rumasa actualmente en concurso figuran Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Carcesa (Apis y Fruco), Quesería Menorquina y el Rayo Vallecano. No obstante, en el caso del club de fútbol no forma parte de la transacción dado que ya se vendió el pasado mes de mayo al empresario madrileño Raúl Martín Presa por su deuda de 40 millones de euros, mientras que Quesería Menorquina fue vendida por la administración concursal a directivos y trabajadores.