Reportaje:

Quédense con estas caras

Mario Testino fotografía para 'Vanity Fair' a las 11 jóvenes actrices cuyas películas optan a los Oscar, en una portada que se considera la antesala del éxito

En ese lugar llamado Hollywood, donde se fagocitan almas, cuerpos y rostros a la velocidad de la luz, la consolidación de las nuevas estrellas llega anualmente a través de la revista Vanity Fair. En el número previo a los Oscar que se publica desde 1995, la revista ofrece su apuesta por las actrices del futuro que, por lo general, ya han empezado a despuntar en el presente.

Pero su aterrizaje en esa portada (por la que los agentes de las intérpretes luchan con uñas y dientes) significa metafóricamente que esas jóvenes promesas ya han posado sus pies sobre más de una alfombra roja, aunque el público aún no se haya aprendido sus nombres. Así fue en aquel mítico primer número de 1995, donde aparecieron prometedoras actrices pero aún semidesconocidas como Nicole Kidman, Julianne Moore y Gwyneth Paltrow, entre otras, y así será para la mayoría de las 11 jóvenes que ocupan este año esa portada desplegable, aunque siempre hay algunas con más suerte o talento que otras.

Peinadas y vestidas como estrellas de los años veinte, con trajes de noche de satén en tonos pastel, las 11 elegidas han sido retratadas por Mario Testino, que por una vez le arrebata la codiciada portada a Annie Leibovitz, fotógrafa oficial de la revista. En primer término aparecen cuatro nombres a recordar: Rooney Mara, flamante candidata al Oscar por su papel de Lisbeth Salander en Los hombres que no amaban a las mujeres; Jessica Chastain, aspirante a mejor secundaria por The Help y ubicua en las pantallas con seis películas estrenadas en 2011; Jennifer Lawrence, quien pareció salir de la nada en 2011 irrumpiendo con fuerza como candidata a la preciada estatuilla por Winter's Bone (no ganó pero Hollywood tomó nota), y Mia Wasikowska, otro rostro que este año ha marcado, Albert Nobbs y Jane Eyre.

Pero en el desplegable hay más nombres, y varios de ellos con pedigrí, como por ejemplo Elisabeth Olsen, hermana pequeña de las gemelas Mary-Kate y Ashley (y multimillonaria como ellas). También aparece Lily Collins, hija del músico Phil Collins, y cuya actuación en Mirror Mirror, una nueva versión de Blancanieves, se espera con impaciencia (ella es Blancanieves y Julia Roberts será la reina mala).

Además hay actrices atípicas como Brit Marling, una economista que rechazó trabajar en Goldman Sachs para actuar y al ver que solo le ofrecían papeles de rubia maciza decidió aprender a escribir guiones, convertir dos de ellos en películas, interpretarlas y estrenarlas en Sundance. El público la conocerá cuando se estrene Arbitrage, un filme sobre la crisis. Completan la portada Shailene Woodley, hija de George Clooney en Los descendientes, la británica Felicity Jones, estrella del romance Like Crazy, Adepero Oduye y Paula Patton, ambas afroamericanas.

La portada de <i>Vanity Fair,</i>
La portada de <i>Vanity Fair,</i>

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 02 de febrero de 2012.

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