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Entrevista:BRYAN CRANSTON | Protagonista de 'Breaking bad'

"Siento el final de la serie como si me despidiera de una parte de mi vida"

Hace mucho tiempo que Walter White dejó de ser un gris profesor de química que decide convertirse en traficante de metanfetamina para no dejar a su familia en la pobreza. Tras ser diagnosticado de un cáncer terminal de pulmón, el profesor asustado dejó paso a un hombre que encadenó un error tras otro para convertirse en un criminal que lucha a la desesperada por su supervivencia. Una evolución física y mental que ha tenido su reflejo en el rostro del actor que lo interpreta en la serie Breaking bad. Bryan Cranston (California, 1956), un intérprete conocido hasta el comienzo de la serie principalmente por sus papeles en comedia (Malcom in the middle), ha conseguido el elogio unánime de la crítica y numerosos premios, entre ellos el Emmy al mejor actor de drama durante tres ediciones seguidas (2008, 2009, 2010).

La cuarta temporada de la ficción llega hoy a España

La cuarta temporada de Breaking bad llega hoy a España en el canal Paramount Comedy (22.20, dial 23 de Digital +), un estreno que casi coincide con su final en EE UU en el canal AMC, el mismo de Mad men o The walking dead. Al igual que estas dos series, Breaking bad vivió este verano varias semanas de duras negociaciones para fijar su renovación. La cadena quería recortar su presupuesto, pero se encontró con la oposición frontal de su creador, Vince Gilligan, quien incluso llegó a amenazar con llevarse Breaking bad a otra cadena. Al final hubo acuerdo entre las partes y se fijó el final de la serie, que se producirá con toda probabilidad en 2012 (queda pendiente la decisión de si los últimos capítulos se reparten en una o dos temporadas).

"Cuando me enteré de que se había fijado el final de Breaking bad me sentí igual que cuando una novia de instituto rompe contigo y no puedes dejar de repetir 'por favor no me dejes', Amo interpretar a Walter White y, si por mí fuera, Breaking bad no se acabaría nunca. Siento la pérdida como si me estuviera despidiendo de una parte de mi vida", asegura el actor en una entrevista telefónica. "Sin embargo, confío completamente en Vince Gilligan y estoy listo para disfrutar del tiempo que me queda en la serie", añade.

A su faceta de actor, Cranston ha añadido en la cuarta temporada la función de productor ejecutivo, aunque no ha participado en las negociaciones entre los responsables de la ficción y la cadena AMC. "Mi labor me permite involucrarme más en el rodaje y en la promoción posterior. Dirigí un capítulo en la segunda temporada, otro en la tercera y me encantaría volver a hacerlo", reconoce. Una trayectoria y una implicación personal tan profunda que el actor no se había imaginado tener cuando Gilligan le presentó el proyecto y su primer pensamiento fue el de que "era una completa locura".

La atmósfera de Breaking bad se ha ido enrareciendo con el paso de los capítulos. En la primera y segunda temporada, el protagonismo lo tenía el drama de la enfermedad de Walter White y sus primeros pasos en el mundo del tráfico de drogas junto a Jesse Pinkman (Aaron Paul), exalumno y casi un hijo para el personaje de Cranston, pero quedaba espacio para unas gotas de humor (negro) que han ido desapareciendo a media que se deterioraba la relación entre los dos protagonistas.

"En la cuarta temporada Walter White ya piensa como un criminal. Al principio, Walt era solo un profesor de instituto asustado y solo al final de la primera temporada apareció su álter ego perverso, Heisenberg. En la cuarta temporada hay una combinación de ambos", explica el actor, que reconoce que su personaje es cada vez más complicado. "Me gusta interpretarlo así. A pesar de todo, sigo pensando que la transformación que ha sufrido Walter no quita que, en el fondo, siga siendo buena persona".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2011