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Una veintena de muertos en una protesta cristiana en El Cairo

l Gobierno decreta el toque de queda en la ciudad

Una protesta por el nuevo ataque contra una iglesia copta en el sur de Egipto ha devuelto la violencia a las calles de la capital donde cientos de cristianos mantenían anoche enfrentamientos con el Ejército. El incendio de un templo en Merinab, un pueblo perteneciente a la turística región de Asuán, motivó la convocatoria de una manifestación que secundaron miles de cristianos coptos en El Cairo, y que terminó en violentos enfrentamientos con el Ejército.

A medianoche se habían contabilizado 23 muertos en las protestas, según el último recuento de víctimas disponible lo facilitó la televisión citando al ministerio de Sanidad. Según recuentos anteriores, cuatro de los fallecidos eran soldados, todos por disparos. Los heridos superaban ampliamente el centenar en todos los recuentos pasada la medianoche.

Un soldado dijo en televisión: "¡Cristianos hijos de perra!"

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto impuso el toque de queda en la plaza Tahrir y el centro de la capital desde las 2.00 hasta las 7.00 horas de hoy lunes.

Frente al Maspero, la sede de la televisión estatal donde habitualmente realiza sus reivindicaciones esta minoría religiosa, se reunieron miles de personas que pedían el castigo para los culpables de los ataques contra los cristianos, así como protección para los miembros de esta confesión. Los coptos son un 10% de la población de Egipto. La mayoría se había concentrado en el barrio se Shubra donde vive una importante comunidad cristiana y desde allí, liderados por sacerdotes coptos se desplazaron al centro de la ciudad.

La versión oficial, opuesta a la de los manifestantes, señala que una vez allí estos lanzaron cócteles molotov y dispararon contra el edificio y que los militares (que tienen presencia permanente y tanques en el Maspero), intervinieron para evitar daños. La televisión, citada por France Presse, mostró a un militar que declaraba: "Han disparado a mi compañero. Estaba a mi lado (...) ¡Cristianos hijos de perra!".

Los participantes, por su parte, acusaron a los baltagueya, matones del depuesto régimen de Hosni Mubarak, de atacarlos e intentar sembrar el caos y a la televisión estatal de mentir a los ciudadanos al no dar el número de manifestantes que podrían haber muerto en los choques. La figura de estos camorristas, que atacan propiedades y personas para culpar después a los manifestantes, ha acompañado todas las manifestaciones que se han llevado a cabo tras la revolución de febrero.

Los disturbios llegan en un clima confuso respecto al futuro político del país que espera celebrar a finales de noviembre sus primeras elecciones legislativas tras la caída de Hosni Mubarak en febrero pasado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2011