Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Estilos

¿Sueñan las ovejas biónicas con una vuelta al campo?

Jóvenes artistas reflexionan sobre el medio rural como alternativa de futuro

Por el Parque Nacional Picos de Europa deambulan unas ovejas biónicas. Su peculiaridad reside en un pequeño dispositivo, activado por una diminuta placa solar, capaz de emitir ultrasonidos que ahuyentan a los lobos, sus mayores predadores (excluyendo el hombre). Además, el aparato cuenta con un sistema de geolocali-zación por PDA (asistente digital personal), que permite al pastor controlar la posición de su rebaño en todo momento. El autor del invento es Fernando García Dory, un joven artista que ha decidido volver su mirada hacia el campo que considera "un medio estratégico para repensar modelos de desarrollo económico, social, político y también cultural".

Su proyecto Campo adentro, arte, agricultura y medio rural, es un ejercicio de plástica social, inspirado en las Misiones Pedagógicas y el Museo Ambulante de la época de la República. Se articula en un programa de residencias artísticas en localidades rurales españolas, que pretende abrir un espacio de reflexión en torno al medio rural a través del arte contemporáneo. "Una inversión tecnológica en lo rural suena rara. Sin embargo, consigue otorgar a un sujeto periférico una visibilidad y un poder social que pueden ser fuente de una modernidad alternativa e innovadora", asegura García, que ha involucrado en el proyecto a artistas conocidos y comprometidos con el medio como Isidoro Valcárcel Medina y Lara Almarcegui.

El museo Reina Sofía acogerá las conclusiones del proyecto

MÁS INFORMACIÓN

La preocupación por los desequilibrios territoriales, la transformación del paisaje y la crisis ambiental y económica parecen haber hecho mella en los más de 200 creadores que respondieron a la convocatoria de García; 18 de ellos fueron escogidos y enviados a 14 pueblos españoles para llevar a cabo sus proyectos: desde la psicogeografía rural de Paco Inclán, que aplica a una aldea gallega la teoría de la deriva concebida por los situacionistas en el París de 1920, hasta el bordado documental de Aviv Kruglanski y Vahida Ramujkic; y el análisis visual de la creación de una memoria colectiva del grupo No-Photo.

"Nada que ver con la práctica del land art, que tuvo su razón de ser en los años setenta, pero que en nuestro contexto me parece una frivolidad", indica García. El artista, que cuenta con un presupuesto de medio millón de euros proporcionado por el Ministerio de Cultura y del Medio Ambiente, ha conseguido el apoyo del Museo Reina Sofía de Madrid, que acogió la presentación y hará lo propio con la exposición final en 2013. Mientras tanto es posible seguir el desarrollo de las diversas propuestas a través de la web del proyecto (www.campoadentro.com) y los blogs individuales de los participantes.

Además, el próximo día 14 cada artista organizará una muestra de su obra en su pueblo y todas se podrán visitar virtualmente mediante una proyección en streaming -es decir, directamente online-, que organiza el MediaLab Prado de Madrid. "Es una forma de contribuir a la visibilidad de la periferia en el centro y a la vez de explorar nuevos formatos expositivos. Pensar que la modernización implica un rechazo de lo rústico es obsoleto. Hacen falta nuevas visiones y estrategias culturales sobre la cuestión rural. De ahí la idea de una modernidad retroprogresiva, que tenga en cuenta el pasado para formular modelos de desarrollo futuro que nos permitan conservar nuestra calidad de vida sin comprometer la supervivencia de las demás especies y del planeta", indica García, que en diciembre inaugurará una exposición sobre el proyecto y las problemáticas que le rodean en La Casa Encendida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011