Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El agravamiento de la crisis

Bernanke garantiza que actuará si las condiciones económicas empeoran

La Reserva Federal vigila la liquidez de los bancos ante un escenario adverso

Ben Bernanke reiteró ayer que la Reserva Federal hará "todo lo que sea necesario" para revitalizar la economía de Estados Unidos y estimular la creación de empleo. Pero como hizo hace dos semanas en el simposio de Jackson Hole, se ciñó al guion y pasó por alto precisar qué medidas tiene en mente para empezar a actuar desde el banco central más poderoso del mundo.

El jefe de la autoridad monetaria dio su discurso horas antes de que el presidente Barack Obama desvelara su plan de estímulos y en la víspera de la reunión de ministros de finanzas del G-7. En su análisis de la coyuntura dice que EE UU en una fase de crecimiento "modesto" y que "la recesión fue más severa de lo que se pensaba", así como también sus daños.

"La recuperación es más débil de lo anticipado": por eso Bernanke reiteró que los tipos seguirán excepcionalmente bajos hasta al menos mediados de 2013. Sin embargo, atribuyó a "factores temporales" parte de la desaceleración vivida en el arranque del año, a lo que se suma la debilidad del consumo por el paro y la degradación en la vivienda.

Aunque la Casa Blanca y la Reserva Federal son optimistas y descartan una contracción (el dato de balanza comercial de julio lo corrobora), lo que sí está haciendo la autoridad monetaria es pedir a los grandes bancos, como Bank of America y Citigroup, que revisen sus balances por si necesitaran más liquidez para capear un eventual escenario adverso.

De momento, la Fed concentra cualquier decisión en la reunión del 20 y 21 de septiembre. La inflación definirá la estrategia futura, pero la persistencia de un paro tan alto es la mayor amenaza real a la economía. Y será la marcha del mercado laboral la que marque realmente el rumbo.

La acción más extrema pasaría por reactivar la máquina de hacer dinero para comprar bonos del Tesoro. Pero antes se ve como acción más plausible reinvertir el principal de la deuda que va venciendo. De esta manera, la Fed mantendrá intacto el balance y prolongará la perspectiva de bajos tipos de interés. Eso le permitiría ganar tiempo antes de adoptar una acción más ambiciosa.

La modulación del mensaje es la otra arma que tiene la Fed a su disposición. La tercera opción pasaría por rebajar o eliminar el interés que la Fed paga a los bancos que ponen dinero en sus reservas, que está ahora fijado en el 0,25%. Así incentivaría a los bancos a que aceleren los préstamos al consumo y las pequeñas empresas, en lugar de acumular efectivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011