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Reportaje:Teatro

Sombras que alzan la voz

Mérida acoge los monólogos de personajes secundarios de la dramaturgia clásica encarnados por grandes actores

¿Cómo echar un pulso a los clásicos? La cosa puede funcionar así: Un director de escena o de cine, casi siempre también autor del texto, parte de un personaje -a veces nimio- para darle nueva vida e ir, con perenne afán contemporáneo, más allá de los textos grecolatinos en los que lleva habitando decenas de siglos. ¿El objetivo? Aportar nuevos y refrescantes puntos de vista a la vieja y egregia dramaturgia. Autores (como Miguel del Arco, Chus Gutiérrez o Amelia Ochandiano) plantean el reto. Y actores como Emma Suárez, Carmen Machi, Félix Gómez, Roberto Álvarez, Jesús Noguero e Isabel Sánchez lo aceptan. Todos ellos se enfrentan, solos en el escenario, a cuatro funciones dentro de la 57ª edición Festival de Teatro Clásico de Mérida, único lugar de representación de estos monólogos.

Emma Suárez y Carmen Machi participan en un ciclo que solo se verá aquí

Si la propuesta es excepcional, el escenario, también. El recinto de la Alcazaba árabe, despliega con estas piezas de 25 minutos toda su magia. El público, entregado a un ritual más íntimo que el celebrado habitualmente en el Teatro Romano, ha aceptado la propuesta con devoción desde su estreno a mediados de julio.

Los primeros fueron Félix Gómez o Isabel Sánchez, en la pieza de Ochandiano Asteroide 1583. Él, convertido en el Antíloco que se ve en la tesitura de comunicar a Aquiles la muerte de Patroclo. Y ella, en una criada que nos recuerda lo inolvidable: repetimos desde hace siglos los mismos errores y aciertos. Este monólogo -Para qué (La esclava de Andrómaca)- está dirigido por Manuel De.

Ya desde las primeras representaciones quedó claro que este mano a mano contaría como uno de los aciertos de un festival que este año ha sonado más en el terreno de las polémicas (merced a una foto retirada de Asier Etxeandia en la que sus genitales aparecían tapados con una imagen religisosa), que por las conquistas artísticas. De estas últimas se ha disfrutado en Mérida este fin de semana. Emma Suárez y Roberto Álvarez, que volverán los días 12 y 13, fueron despedidos por los espectadores en pie. Entre la audiencia se pudo ver a José Antonio Monago, presidente de la Junta y uno de los protagonistas del encontronazo entre las autoridades y la dirección del certamen.

Suárez será el próximo fin de semana de nuevo Calpurnia, la cuarta mujer de César en el momento en que espera el cadáver de su marido asesinado en el Senado. Calpurnia Pisonis (sueño, premonición y muerte) es una recreación de fuerte contenido poético del dramaturgo Borja Ortiz de Gondra, que ha partido de una idea del cineasta y guionista Norberto López Amado. Roberto Álvarez se convertirá de nuevo en un Sísifo camusiano que nos habla desde el inframundo, en el que vive eternamente, y desde el que observa a nuestra sociedad contemporánea. Así lo ha visto la cineasta Chus Gutiérrez, que ha llamado a la pieza El instante del absurdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2011