Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

David Waterston, 'Whisky David', músico bohemio

Dejó a los Yardbirds para vivir en España el despegue del rock nacional

David Waterston (Paisley, Escocia, 1947) murió plácidamente el pasado 26 de abril en la cama de su caravana a los 64 años. Llegó a España en 1966, a bordo de la furgoneta que trasladaba a los Yardbirds, grupo británico de gira por Europa. Cuando en Madrid descubrió los chatos de vino a cuatro pesetas y que los bares no tenían horario de cierre, entregó las llaves del vehículo y dejó al grupo. Llegó a decir, con su fino sentido del humor, que si había pasado por tantas bandas es porque los músicos que le acompañaban bebían muy poco.

Waterston era más conocido como Whisky David, aunque solo grabó un disco (Rusty Rock, 1975) con tal nombre. Ese vinilo, producido y escrito con Fernando Arbex, contenía canciones como Have a go, Charly, Ruby Ruby Baby o Preacher, hoy referencia para los coleccionistas.

Gran parte de su formación musical fue autodidacta. Su primer sencillo en solitario se llamó Tina (1973) y, desde entonces, Whisky David actuó con Miguel Ríos, Miki y los Tonys, Juan y Junior o Los Shakers. Poca gente en el incipiente panorama roquero español dejó de trabajar con él, aunque siempre dijo que en aquella época no había nadie en España que tocara blues, su pasión. Y quien lo intentaba, fracasaba, como Miguel Ríos con el disco Memorias de un ser humano (Hispavox, 1974), donde participó Waterston con su armónica.

También estuvo con Los Brincos y con Barrabás, con quienes grabó en el sello MGM. Los noctámbulos madrileños de los 70 y 80 recuerdan su voz rasgada y sus actuaciones o jams con la Whisky David Group o la Tonky Blues Band en locales como Harvest, Mr. Katena o La Coquette.

Vivió desde principios de los noventa como recepcionista de un camping de Altea (Alicante), frente al mar y ejerciendo como monitor de tenis. Rubén García tocó con él en el Whisky David Trio los últimos 10 años y dice que "siempre fue fiel a su blues, al swing y a su ídolo, Jimmy Smith". Se negó a aceptar ofertas que no le satisfacieran, aunque necesitara el dinero. Deprimido por la muerte reciente de su hermano gemelo, en una de sus últimas entrevistas se despidió diciendo: "Hasta luego y a beber". Y siguió bebiendo hasta firmar el final de una vida que entronca con su principio en España. Llegó y se fue en una furgoneta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2011