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La ONU culpa a las fuerzas de Ouattara de una matanza de civiles

El Ejército francés se hace con el control del aeropuerto de Abiyán

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió ayer al presidente electo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, que investigue la matanza de civiles perpetrada en Duékué cuando sus hombres tomaron la ciudad, situada al oeste del país. Ban Ki-moon se declaró "alarmado" por los informes recibidos de los equipos de la ONU sobre el terreno, que encontraron al menos 330 cadáveres de civiles asesinados, en su mayoría, por las fuerzas de Ouattara. Varias organizaciones internacionales creen que la cifra de muertos es mucho más alta.

Mientras, Abiyán, la capital económica de Costa de Marfil, vivió un cuarto día de combates y disparos entre las fuerzas de Ouattara, que ya domina todo el país, y las de Laurent Gbagbo, que se aferra a la presidencia a pesar de haber perdido las elecciones en noviembre.

El Ejército francés se desplegó ayer en el aeropuerto internacional, en una operación coordinada por la misión de la ONU en Costa de Marfil, a fin de tener todo listo por si fuera necesario repatriar a los extranjeros, en su mayoría franceses. De hecho, el presidente Nicolas Sarkozy ordenó ayer el reagrupamiento urgente de la colonia francesa (unas 12.000 personas) en Abiyán para su eventual evacuación. Cerca de 1.700 extranjeros, de ellos 800 franceses, se han refugiado ya en la base militar francesa de Port-Bouët, dejando atrás sus casas y negocios, temiendo ser víctimas de las bandas de saqueadores que deambulan por los barrios ricos de Abiyán.

Los enfrentamientos en la capital económica marfileña se seguían produciendo ayer en los alrededores del palacio presidencial, la residencia particular de Gbagbo y la sede de la televisión estatal. Todo apunta a que el expresidente se encuentra, cada vez más acorralado, en el palacio presidencial, atrincherado con cerca de 2.500 miembros de la Guardia Presidencial, dispuesto a resistir hasta el final.

Ayer, la televisión estatal de Costa de Marfil, en poder de los fieles a Gbagbo, emitió durante todo el día mensajes violentos contra Francia: "El genocidio ruandés se prepara en Costa de Marfil por los hombres de Sarkozy. ¡Marfileños, marfileños, salgamos masivamente y ocupemos las calles!". Otro de los mensajes aludía a la toma del aeropuerto por parte del Ejército galo: "Han tomado el aeropuerto. Estamos en peligro".

El asalto definitivo a los últimos bastiones de Gbagbo, aislado diplomáticamente y asfixiado económicamente, abandonado por la mayoría de los mandos del Ejército, se preparaba ayer, según algunos testigos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2011