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Reportaje:

Duchamp atado a un helicóptero

El Centro Dos de Mayo de Móstoles muestra la primera monográfica del artista conceptual cubano Wilfredo Prieto

Si Marcel Duchamp decidió que un urinario podía ser una obra de arte, ¿por qué no también una cáscara de plátano que se apoya sobre una pastilla de jabón y una mancha de grasa? Wilfredo Prieto (Santi-Spíritus, 1978) se engancha al cordón umbilical del padre del arte conceptual con objetos sencillos que mutan de significado tras pasar por su mano. Amarrado a la pata de la mesa es el título de la primera exposición monográfica de Prieto en España, organizada por el Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles (CA2M). Hay más de 50 piezas, casi siempre objetos reconocibles: una sandía, un montón de cal, otro de arena, una cerilla, un charco de café, otro de leche... "Me interesa que las piezas parezcan accidentales porque en la manipulación a veces se pierde información", explicó ayer el artista. Al introducir los objetos cotidianos en el contexto de un museo o una galería, Prieto se limita a señalar que existen otros significados además del evidente.

Por eso, como señala el director del CA2M, Ferran Barenblit, es importante leer los títulos de las obras: Circuito cerrado (un alargador que se enchufa en sí mismo y por tanto queda inutilizado); El tiempo es oro (un reloj dorado que pende del techo, Agua bendita (un charco en el suelo); Cuba libre (un charco de ron y otro de Coca-Cola)... "Trato de cerrar la metáfora al máximo para, contradictoriamente, abrir su significado al público, a un público inteligente que es quien la carga de significado", afirma.

A veces el gesto conceptual es más ambicioso. El título de la exposición hace referencia a la performance que ayer tuvo lugar en un parque mostoleño: un helicóptero se mantuvo inmóvil durante una hora a unos 30 metros del suelo, unido por una soga a la pata de una mesa apoyada en el suelo. Se ha dicho que la obra de Prieto discurre al margen de lecturas sociales y políticas. Pero, señala Barenblit en el catálogo de la exposición, "quizá sea esa insistencia, esa deliberada condición de apolítico, lo que da un verdaderos sentido político a su trabajo". Eso hace pensar, por ejemplo, una de las piezas más pequeñas de la exposición: un chícharo, una especie de garbanzo que se importaba en Cuba en la época soviética, adosado a una pared y acompañado de la cartela Sin título (Globo del mundo).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011