Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:FIN DE SEMANA

Tranvía al pasado

Un billete, tres paradas y tres visitas arqueológicas en Alicante: el MARQ y dos asentamientos iberorromanos

Los restos de las culturas ibérica, romana e islámica descansan en Alicante. Un destino turístico que permite al visitante, desde hace pocos meses, disfrutar de un recorrido arqueológico que tardará en olvidar. Y lo hará cómodamente gracias a la puesta en marcha del Tram (Tranvía Metropolitano de Alicante) y con un billete combinado que cuesta cuatro euros. Tres paradas para disfrutar de un museo excelente, de los restos arqueológicos germen de la actual Alicante, la ciudad iberorromana de Lucentum, y terminar sobre una pequeña isla, en un yacimiento único, importante centro productor de alimentos y comercial en la antigüedad.

01 Así trabajan los expertos

Desde la plaza de los Luceros, muy próxima a la estación de Renfe de Alicante, junto a la Diputación, el tranvía nos acercará hasta el Museo Arqueológico Provincial (MARQ), con parada propia. El antiguo hospital de San Juan de Dios, rehabilitado a finales del siglo XX, alberga desde mayo de 2002 un centro didáctico y divertido a la vez que riguroso. Con 1,2 millones de visitantes hasta la actualidad, se trata de uno de los museos de arqueología más visitados. Sus atractivos: una espectacular colección permanente que aproxima al visitante a la prehistoria, la cultura ibera, romana, de Edad Media y Edad Moderna, con audiovisuales y programas interactivos que permiten adentrarse en las técnicas que utilizan los arqueólogos. Además, el museo cuenta con una potente oferta de exposiciones temporales. Entre abril y octubre está prevista la muestra más importante de 2011, Tesoros arqueológicos del Ermitage en el MARQ, con 400 restos arqueológicos provenientes del museo de San Petersburgo.

02 Viaje al origen

Tras visitar el MARQ, es el momento de volver a subirse al tranvía y dirigirse hacia la playa de la Albufereta para pisar sobre el terreno los restos arqueológicos del Alicante primitivo. Bajamos en la parada de Lucentum o en la de Miriam Blasco. En pocos minutos llegamos al Tossal de Manises; este yacimiento -museizado y adaptado para visitantes con dificultades de movilidad- es el solar de la ciudad romana de Lucentum, la antigua Alicante, que se ubica en una pequeña elevación a 38 metros sobre el nivel de mar y destaca por estar rodeado de elevadas torres de apartamentos turísticos. Su mérito es que conserva íntegra toda la superficie urbana (unos 25.000 metros cuadrados) dentro de una muralla cuyo perímetro alcanza los 600 metros. El origen del asentamiento se remonta a finales del siglo V o inicios del IV antes de Cristo, pero cambia radicalmente en el último tercio del siglo III antes de Cristo, cuando se levanta una potente fortificación que rodea por completo el yacimiento, con varias torres. Desde mediados del siglo I de nuestra era se reestructura todo el viario urbano, y en tiempos de Augusto, primer emperador romano, adquiere el rango de municipio; a partir de entonces se llamará Lucentum. A finales del siglo I antes de Cristo y durante todo el siglo I, el municipio vivirá un cierto esplendor: se construye un foro romano, dos termas públicas, una nueva puerta de acceso, sistema de alcantarillado y al menos un templo. El abandono de la ciudad llegará en el siglo III, y entre los siglos VIII y X el terreno será ocupado por un cementerio islámico (maqbara).

03 La piscifactoría romana

Lo mejor de la visita se guarda para el final. De nuevo con el Tram, dirección hacia Benidorm y nada más pasar El Campello, debemos bajar en la estación del Poble Espanyol (también se puede ir en el autobús línea 21, parada de la calle de San Bartolomé, 78) para dirigirnos hacia la Illeta dels Banyets, en el municipio alicantino de El Campello, que en la Edad Media era una pequeña península pero que con el paso del tiempo y producto de la erosión marina se convirtió en una pequeña isla que finalmente le dio su actual nombre de Illeta. Los primeros indicios de ocupación humana de este enclave marino se remontan a finales del tercer milenio antes de Cristo, cuando sus pobladores vivían en cabañas circulares; más tarde, en la Edad del Bronce, aparecen indicios, hacia el segundo milenio antes de Cristo, en la cultura del Argar, de una nueva ocupación, con restos de enterramientos junto a ajuares metálicos de adorno personal característicos en el Bronce tardío; además se construyeron dos grandes cisternas talladas en la roca con revestimiento de mampostería. El aporte de agua se conseguía con canalizaciones todavía visibles.

Durante 600 años, la Illeta estuvo desierta, hasta que en el siglo V antes de Cristo los iberos excavaron un profundo aljibe en la roca, crearon un poblado de trazado regular, con anchas calles y edificios singulares, como templos de influencia semita. Pero lo que hace especial y única a la Illeta son los restos que dan cuenta de su importante actividad productiva: instalaciones de transformación de productos agrícolas, para la conservación del pescado y almacenes, además de varios hornos para la fabricación de ánforas ibéricas.

Esta base económica posiblemente impulsó el comercio con otras zonas del Mediterráneo, como prueba la gran variedad de vasos cerámicos griegos y ánforas púnicas halladas. El poblado ibérico se abandonó en el siglo III antes de Cristo, hasta que ya en época romana se alzó una villa que contaba con unas pequeñas termas y en la que se pueden observar todavía restos de unas balsas naturales, piscifactorías interconectadas entre sí para permitir el flujo de agua marina, donde se criaban los peces. Son los banyets que dan nombre al yacimiento y que el imaginario popular relaciona con los baños de una reina mora. Y que en un momento de nuestra historia reciente (a mediados del siglo XX) sirvieron como decorado natural de películas de ambientación histórica.

Guía

Información

» MARQ, Museo Arqueológico Provincial de Alicante (www.marqalicante.com; 965 14 90 00; para concertar visitas, 965 14 90 06). Entre septiembre y julio abre de martes a sábado, de 10.00 a 19.00, y domingos y festivos, de 10.00 a 14.00. Entrada, 3 euros.

» Tossal de Manises (www.marqalicante.com; 965 26 24 34). De martes a sábado, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00; domingos, de 10.00 a 14.00. Entrada, 2 euros.

» Illeta dels Banyets (606 98 78 47). De martes a sábado, de 10.00 a 14.00 y de 15.30 a 17.30; domingos y festivos, de 10.00 a 14.00. Entrada, 2 euros.

» Tram, Metropolitano de Alicante (www.fgvalicante.com).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de enero de 2011

Más información