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Entrevista:MANOLO MARTÍNEZ | Lanzador de peso y capitán de la selección española | La lacra del dopaje

"Tenemos ganas de llegar al final, a la raíz"

Manuel Martínez (León, 1974), es mucho más que Supermanolo, el lanzador de peso que atesora un bronce mundial y un oro europeo bajo techo. También es uno de los hombres fuertes del atletismo español: el que más veces ha sido convocado para representar a España y su capitán en numerosas competiciones internacionales. El viernes, una vez desatada la tormenta de la Operación Galgo, una vez interrogada su amiga Marta Domínguez y una vez destapada una trama de venta de productos dopantes, Manuel Martínez Gutiérrez era el segundo nombre en la lista de atletas firmantes de un comunicado que celebraba la operación policial.

Pregunta. ¿No temen que el comunicado divida al atletismo español? A un lado, los buenos, que firman. A otro, los malos, que tienen que ver con el dopaje. Y en medio, los sospechosos, que ni apoyan el texto ni han tenido que ver con la Guardia Civil.

"La lucha antidopaje estaba teniendo sus resultados, pero no los que se esperaban"

"Los que respetamos las reglas no queremos quedarnos con cara de tontos"

Respuesta. Lo único que hemos querido hacer es dar nuestro respaldo más sincero al proceso, a los jueces, a los fiscales, a todo el equipo investigador, a las instituciones... a los que luchan por un deporte limpio. Para nosotros es un aire fresco, algo que no nos esperábamos, que nos ha dejado, al principio, noqueados, aunque luego, de repente, hemos visto que podía ser una solución a algo que no se acababa de solucionar. Seguían saliendo casos y casos de dopaje. Era un sangrado constante. Este es el camino: tenemos ganas de que sigan hasta el final, de que se investigue todo, de que se haga una investigación criminal y de que se encuentre dónde está la raíz del problema.

P. ¿Qué les llevó a posicionarse públicamente?

R. Hemos querido hacer ver que a nosotros esto no nos parece algo malo. En un primer momento, por supuesto, puede ser que lo viéramos como una mala noticia, pero también se puede interpretar como algo bueno, como algo que puede limpiar el deporte y que va a hacer que los tramposos y los que ayudan a los tramposos lo tengan más difícil.

P. Tras tantos casos positivos, tantas detenciones y sanciones... ¿temen los atletas que ya no haya distingos, que queden todos manchados, los que compiten limpios igual que los que usan sustancias prohibidas?

R. De ese sentimiento nace el comunicado, para hacer ver que estamos completamente de acuerdo con esta vía porque suma. Es una suma muy importante porque estábamos viendo que la lucha antidopaje, como se estaba llevando hasta ahora mismo, con los controles antidopaje... pues sí, estaba teniendo sus resultados, pero no los que se esperaban. Creemos que hacer una investigación criminal, con todo lo que eso implica, tener inspectores profesionales de la Guardia Civil encargados en exclusiva de este tema, nos va a ayudar mucho a que nuestro deporte, al que amamos, sea más limpio. Eso es lo que queremos los que jugamos respetando las reglas: que todo el mundo las respete y no quedarnos con cara de tontos cuando nos enteramos de que van saliendo casos de dopaje uno detrás de otro.

P. ¿Qué habría que hacer para acabar con el problema del dopaje?

R. Para erradicar eso hay que ir a la fuente, al suministrador, al administrador, al recetante, al que asesora e incita.

P. "Era el camello de la Blume", dicen de uno de los detenidos en la Operación Galgo. "A mí me ofrecieron doparme dos veces", dice otro. "Todos lo sabíamos". ¿Por qué nadie dijo nunca nada si estaba todo tan claro, si todo el mundo lo sabía?

R. Creo que todos los que dicen que ya lo sabían podían tener sospechas, haber oído rumores, pero si hubieran tenido pruebas creo que hubieran ido antes al grupo de investigación de la Guardia Civil. Vivimos en un país de rumores. Eran simples rumores. Si nos fiáramos de ellos no se podría vivir. El 90% de los rumores, y más en España, son exageraciones y la gran mayoría de las veces son mentira. No se puede hacer caso a esas cosas.

P. "Hay veces que mi deporte me da asco", dijo Luis Alberto Marco al conocer la noticia. ¿Coincide usted?

R. Mis opiniones personales no son importantes en este momento. Tenemos que estar todos unidos. Queremos un futuro, para las nuevas generaciones, con una ética deportiva como debería de ser. Ya está. Si nos ponemos a decir que el deporte es malo, que es una mierda, que es un asco... eso es justo lo contrario de lo que quiero transmitir de mi deporte. Sería alta traición a mi mundo, a donde quiero vivir y a donde tengo puesto todo mi corazón.

P. Marta Domínguez y usted son de la misma generación, han sido compañeros de equipo desde hace años...

R. Compañeros y amigos.

P. ¿Qué le parece que esté en libertad con cargos tras ver cómo la Guardia Civil registraba su casa y le interrogaba durante ocho horas?

R. Mi opinión personal se la contaré a Marta cuando me la encuentre, cuando pueda hablar con ella y preguntarle cosas.

P. Hay quien argumenta que el ciclismo y el atletismo pagan su lucha contra el dopaje. Que como son duros y buscan a los tramposos tienen una imagen sucia, porque al buscarlos los encuentran. ¿Está de acuerdo, o hay más dopados en esas dos especialidades que en el resto?

R. Tendría en cuenta otro factor más: tanto en el ciclismo como en el atletismo, lo fisiológico es mucho más importante: es el forzar, el llevar el cuerpo hasta un extremo físico que no se lleva en otros deportes. En otras disciplinas es más importante lo táctico, el trabajo en equipo, la técnica. El beneficio que obtiene una persona que utiliza sustancias prohibidas en estas disciplinas [atletismo y ciclismo] es mayor, y por tanto la tentación también es mayor... igual que, probablemente, también sea mayor la cantidad de gente que cae en ella.

P. Con todo lo que ha pasado, ¿cómo convencería a un niño de que se dedicara al atletismo?

R. Diciéndole que se quede con lo positivo. Que no se quede con que el atletismo, en un momento dado, puede ser un negocio, con que hay gente que por conseguir dinero y promoción es capaz de cualquier cosa. Que se quede con lo otro: levantarse cada mañana y estar dispuesto a darlo todo para ser un poco mejor, con esos valores y ese refuerzo positivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2010