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Reportaje:

'Ertzainas' al otro lado de la muga

Diez agentes de la policía vasca trabajan desde marzo con otros cuerpos en la comisaría de Hendaya - Su labor es la lucha contra la delincuencia común

La Ertzaintza combate la delincuencia transfronteriza desde una mesa de operaciones en la comisaría internacional de Hendaya. Agentes de la policía vasca trabajan desde el pasado 1 de marzo junto a otros del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad francesas para contrastar información sobre delitos. "No es un puesto para la lucha antiterrorista como mucha gente cree, sino para luchar contra la delincuencia común. Hoy en día, los delincuentes son internacionales; las bandas organizadas no se mueven localmente, sino por varios países", recalcan los responsables de la Ertzaintza en esta comisaría, que prefieren guardar el anonimato por razones de seguridad. De esta forma, el principal cometido de estos agentes es la persecución de robos y del tráfico de drogas, delitos habituales en una zona fronteriza.

El centro de cooperación abre las 24 horas todos los días del año

"Las relaciones entre nosotros son muy buenas", indica un 'ertzaina'

Los 10 ertzainas que trabajan en el conocido como Centro de Cooperación Policial y Aduanero (CCPA) se dedican principalmente a responder a las peticiones de información tanto por parte de las fuerzas de seguirdad francesas como de las españolas. Los agentes vascos han realizado en estos más de siete meses un total de 1.288 gestiones, la mayoría busqueda de antecedentes (882) e identificaciones. "Desde el primer día pudimos hacer consultas y compartimos la información de nuestra base de datos", explica uno de ellos.

La sala de operaciones da una imagen muy gráfica del modelo de trabajo que se sigue. En una mesa

dividida por mamparas en cuatro espacios trabajan un policía nacional, un guardia civil, un ertzaina y un secretario que gestiona y filtra la información que llega desde la mesa francesa. A cinco metros, comparten otra mesa miembros de la policía francesa, la Gendarmería, Aduanas y la PAF (Policía del Aire y Fronteras). Los miércoles se incorporan agentes de la agencia tributaria para tratar cuestiones de blanqueo de dinero.

Entre ambas mesas la comunicación es fluida y rápida: cuatro minutos para organizar un control de carretera, por ejemplo. "Las relaciones entre nosotros son muy buenas, porque no es lo mismo tener contacto telefónico que trabajar en el día a día", explica el responsable. Para ser destinados aquí, los agentes tenían que saber francés e informática.

El de Hendaya no es el único CCPA en el que policías españoles y franceses comparten trabajo a uno u otro lado de la frontera. A él se suman los de Melles, Canfranc y Le Perthus, Girona y Montpellier, donde los Mossos d'Esquadra llevan ya dos años trabajando de forma similar de un modo satisfactorio. El de Hendaya es el único de todos ellos que funciona las 24 horas los 365 días del año.

La presencia de uniformados vascos es nula por las calles de Hendaya, porque no pueden realizar labores operativas en el país vecino. "Tampoco sería el objetivo de la comisaría", aclara su mando. Los ertzainas, que viven en localidades fronterizas como Hondarribia, Oiartzun o Irún, llegan a la comisaría vestidos de paisano y se marchan de igual manera.

La reclamación histórica de los anteriores Gobiernos nacionalistas para incluir a la Ertzaintza entre los cuerpos policiales que pueden operar en Europa dentro del acuerdo de Schengen se traduce hoy por hoy en una labor de intercambio de información con las demás fuerzas policiales en una serie de materias. "Cada uno tiene sus bases de datos y lo que se hace es fluir la información de un lado a otro cuando hay un requerimiento", explican los responsables del equipo de la Ertzaintza. "Nosotros no podemos consultar directamente nada de la base de datos de la Guardia Civil o del Cuerpo Nacional de Policía. Cada uno tiene la suya. Eso no quita para que hagas un requerimiento y te faciliten la información. En cambio, la Gendarmería y la polícia francesa sí comparten sus bases de datos", agregan.

La proximidad de Guipúzcoa con la frontera hace que sea una de las provincias más afectadas por el tránsito de delincuentes y donde hay un mayor conocimiento del servicio que ofrece la comisaría de Hendaya. "En Vizcaya queremos que sea más conocido el CCPA a nivel de la Ertzaintza y de las policías locales. Algunos desconocen aún que estamos operando en Hendaya porque siguen haciendo las peticiones" a través del Cuerpo Nacional de Policía o de la Guardia Civil, inciden los agentes.

La colaboración entre los diferentes cuerpos permite obtener una información más completa sobre los delincuentes, cada vez más habituado a actuar en el País Vasco y cruzar luego la frontera. "La Ertzaintza ha facilitado a la policía francesa información de que una banda operaba en Euskadi de forma conjunta cuando los franceses los tenían fichados por separado. Es importante dimensionar con qué grupos trabajan porque tienen mucha movilidad. Este flujo de información es el que determina la identidad de estos delincuentes", concluyen los ertzainas del CCPA.

Cooperación policial

- Desde el pasado 1 de marzo, 10 ertzainas trabajan en la comisaría de Hendaya junto a agentes de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y agentes franceses.

- Su tarea se limita a combartir la delincuencia común y no trabajan en la lucha antiterrorista. Guipúzcoa es una de las provincias españolas más afectada por el tránsito de delincuentes a uno y otro lado de la frontera.

- Los agentes vascos han realizado en estos más de siete meses 1.288 gestiones, la mayoría de ellas búsqueda de antecedentes (882) y datos de filiación (129).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2010

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