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Entrevista:FELIP PUIG | Secretario general adjunto de Convergència Democràtica

"Las encuestas dicen que hoy se perdería un referéndum soberanista"

Felip Puig, secretario general adjunto de Convergència (CDC), tiene en su despacho un gran mapa con todos los puntos de Cataluña que ha visitado en estos meses.

Pregunta. ¿Qué le parece que José Montilla apure el mandato?

Respuesta. Han primado los intereses de partido. La legislatura está agotada desde hace meses y el Gobierno ha sido incapaz de reaccionar ante la crisis. Hasta los mismos socios de Gobierno abominan de esta etapa.

P. ¿Piensa que tiene alguna carta guardada con Zapatero?

R. El PSC espera algún tropiezo de CiU, un despiste independentista o una escena de teatro colaboracionista de Zapatero para paliar su pérdida electoral.

P. Montilla dice que quiere recuperar la globalidad del Estatuto. ¿Dice la verdad?

"Unió nunca será un freno para una opción mayoritaria en Cataluña"

R. No, es fruto de su desesperación. Por primera vez en 30 años, se ha visto que era una falacia pensar que era bueno para Cataluña que gobernara el mismo partido también en España. Al PSC le queda el federalismo virtual. Y el Estatuto es papel mojado por no defenderlo en su momento. Montilla es el Boabdil del siglo XXI.

P. Fue el tripartito el que impulsó el Estatuto tras 23 años...

R. El que primero habló del él fue Mas en 2001 y CiU colideró ese proceso con el PSC. La apuesta tuvo un liderazgo equivocado por Maragall y las dudas existenciales del PSC...

P. A Mas le acusan de vender en La Moncloa el Estatuto a cambio de la presidencia...

R. El PSC sufre amnesia por ser incapaz de afrontar el debate que hace tambalear a la sociedad catalana y olvidar que Mas intentó salvar un Estatuto contra las rocas. Fue un gesto de responsabilidad.

P. Los sondeos anuncian una victoria a CiU. ¿Su horizonte es el concierto económico?

R. No, es el primer objetivo a corto plazo para luchar contra la crisis. El deseo de mayor soberanía política pasa por tener más recursos. Y eso no requiere ninguna reforma constitucional.

P. Hablan del derecho a decidir y de un referéndum soberanista en dos mandatos ¿Es un poco trampa?

R. Las encuestas nos dicen que hoy se perdería. La prioridad de la gente es hoy reconstruir la confianza y la economía.

P. ¿ERC les ha ganado terreno con ese referéndum?

R. Ha tenido siete años para plantearlo y ha sido cómplice del periodo de mayor dependencia española en 30 años. CiU no llevará nunca al país a una derrota democrática, a una fractura interna o a un precipicio. Ni a ningún aquelarre o experimento.

P. Con el derecho a decidir, ¿se asustará su electorado?

R. No, porque el centro político catalán se ha desplazado hacia una mayor exigencia de nuestra identidad. Hay una generación de votantes tradicionales de CiU que han empezado a perder la paciencia. Alguien puede interpretar que es CiU el que se mueve y es el país el que lo hace.

P. ¿Duran es el contrapunto español de CiU?

R. No veo que Unió sea nunca una rémora o freno para una ambición que se convierta en mayoritaria en Cataluña.

P. Imaginemos que CiU necesita pactar, ¿cómo explica que pueda hacerlo tanto con el PP como con Joan Laporta?

R. No contemplo bajo ningún supuesto un Gobierno de coalición con el PP, ni experimentos soberanistas en el Parlament. El único partido independentista de la Cámara tiene perspectivas débiles.

P. ¿Rescataría la figura del conseller en cap?

R. Mas lo decidirá. Pero mejor esa figura que la de un vicepresidente artificial.

P. ¿Quieren imitar el estilo de Sarkozy con un Gobierno de independientes?

R. Esa es la política moderna. Un Gobierno en el que figuren dos o tres personas independientes puede ofrecer respeto a la diversidad. Y desde CiU lo aceptamos de forma formidable. Pujol ya lo hacía.

P. ¿Tan mal cree que están las arcas de la Generalitat?

R. Sí, es peor de lo que se reconoce. Motivo de más para exigir experiencia y coraje a los nuevos gobernantes. No podemos tener políticos que no tengan oficio ni estudios suficientes para dirigir un país.

P. ¿Qué quiere decir?

R. Lo que he dicho.

P. ¿En quién piensa?

R. En muchos, ¡son tantos! No veo a nadie del Gobierno que haya tenido un mínimo de experiencia empresarial privada. Y cuando uno no ha pagado nóminas en su vida se hace muy difícil entender las tensiones que tienen nuestras empresas. Una parte de los problemas de los excesos de burocracia y la pérdida de oportunidades del país es que esa tensión no está instaurada en la administración del tripartito.

P. ¿Están tranquilos con el caso Palau?

R. Tranquilos y con la conciencia muy serena. Mientras a nosotros nos llevan ante una comisión de investigación, al PSC le imputan. Confiamos en la justicia. El tripartito empezó con el 3% y acaba con el 4%. Mientras no se demuestre lo contrario, creemos que lo hemos hecho bien.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010