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El mosquito de la fiebre amarilla vuelve a Europa 50 años después

La localización de una colonia en Holanda abre la posibilidad teórica de una transmisión, pero los científicos creen que el insecto morirá en invierno

Una colonia del mosquito Aedes aegypti encontrada en Holanda podría ser el primer paso de la reconquista de Europa por el insecto que transmite la fiebre amarilla. O, por lo menos, la prueba de que la erradicación -que se consiguió en el continente hace medio siglo gracias al uso masivo de insecticidas- no fue definitiva.

El descubrimiento del insecto, que ha publicado Science, se une a los de otras especies que han llegado al continente recientemente, como el mosquito tigre (Aedes albopictus), que se ha asentado en varios países europeos, España incluida. Y abre la puerta del regreso no solo del animal, sino de las enfermedades que transmite, como la fiebre amarilla, el dengue o el chikungunya (una enfermedad que afecta a las articulaciones), tres patologías infecciosas que pueden ser muy graves.

El descubridor ha sido un entomólogo holandés, Ernst-Jan Scholte, quien cree que el insecto llegó con un cargamento de neumáticos desde Florida (EE UU). Scholte opina que el clima holandés no favorece que el insecto se reproduzca, por lo que probablemente desaparecerá en invierno. Sin embargo, advierte de que la situación sería distinta si el animal llegara a los países mediterráneos. El entomólogo de la Universidad de Valencia Rubén Bueno coincide, y destaca que el Aedes aegypti "se citó por última vez en España en 1953".

Para que el insecto suponga un riesgo sanitario "tienen que coincidir el mosquito y los virus que transmite", señala la médica del Servicio de Medicina Tropical del Hospital Carlos III de Madrid Dolores Herrero. Y los virus tropicales sí que llegan, en general, fácilmente a bordo de turistas. Por eso se registran en países occidentales casos de dengue o paludismo, aunque, a falta del animal que haga de vector de transmisión, no suponen un riesgo. Herrero, sin embargo, está tranquila con respecto a la fiebre amarilla. "Se trata de una enfermedad muy grave, y, por eso mismo, las personas afectadas ingresan en un centro sanitario en el país donde la adquieren; no viajan", explica. "Pero cabe la posibilidad de que llegue una persona durante el periodo de incubación. Si le pica uno de estos mosquitos, podría iniciarse la transmisión", indica. Con el descubrimiento, "el riesgo teórico existe", afirma con cautela.

Otra cosa es lo que pase con otra de las enfermedades que transmite el mosquito: el dengue. La enfermedad es leve las primeras veces que se adquiere, pero puede ser muy grave si evoluciona a la variante hemorrágica, advierte Herrero.

El entomólogo está de acuerdo: "Es cierto que no se han notificado casos autóctonos ni importados de fiebre amarilla en España en los últimos años, pero, por ejemplo, el dengue es la arbovirosis tropical mas frecuentemente diagnosticada en Europa, siempre hablando entre las importadas, por supuesto", indica. El Chikungunya es mucho más raro.

Bueno también tranquiliza: "Parece difícil que el mosquito pueda resistir el invierno en el norte de Europa. Sus huevos tienen una baja capacidad hibernante". ¿Y si llega más al sur? "Habrá que estar vigilantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de agosto de 2010