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Metro y sindicatos vuelven a negociar

Sin acuerdo en los servicios mínimos, que un juez tumbó en la huelga anterior

"Y mañana quedamos pronto, no a la hora del partido". No era ni de lejos el tema a debatir, pero el Mundial de fútbol contribuyó ayer a que la reunión fuera más ágil. A las 17.30, el comité de huelga y Metro se reunieron para negociar. A las 19.30, antes del encuentro Holanda-Uruguay, salieron "optimistas" de la reunión y con intención de verse hoy las caras a partir de las cinco de la tarde y salir también antes de que España se enfrente a Alemania. Optimismo tras un encuentro que, solo 24 horas antes, Metro había asegurado que no se iba a producir mientras la nueva convocatoria de huelga, prevista a partir de la semana que viene, siguiera encima de la mesa. La empresa no supo ayer aclarar el porqué de ese giro.

"Queda un largo camino", dijo ayer el portavoz de los trabajadores

Fue un encuentro "positivo", en palabras de representantes del comité de huelga, pese a que lo único que han obtenido hasta ahora los sindicatos es una tabla del presupuesto de gastos de personal algo más detallada que la que estudian desde el viernes, pero con truco.

El presupuesto de gastos de personal asciende a 367,3 millones de euros, de los que hay que ahorrar 7,9 (hasta ayer ambas partes redondeaban a ocho millones) para cumplir el proyecto de ley de recortes que la Comunidad de Madrid aprobó el pasado 28 de junio. Ese proyecto supone un 5% de reducción de salarios para todos los funcionarios y trabajadores de empresas públicas, con excepción de Metro, que puede negociar más allá de las nóminas.

Aunque ayer Metro amplió el nivel de detalle de las partidas para sueldos, dietas, transporte, gastos de formación o gastos sanitarios, las cantidades son las que se aprobaron en enero de este año. Es decir, que a día de hoy muchas de esas partidas han menguado y no sirven para hacer el cálculo. Y esa reducción, de momento, no ha sido trasladada al comité de huelga.

Con esos datos, los sindicatos empezaron ayer a señalar de dónde recortar. Primero intentaron que Metro rebaje otras partidas del presupuesto general fuera de personal (publicidad, contratas, altos cargos...). "Eso no es posible", respondió el gerente del Consorcio Regional de Transportes, José Manuel Pradillos, que ayer se incorporó a la negociación. Tras el intento, aludieron a otras partidas que sí afectarán a su convenio colectivo (motivo sobre el que basaron la huelga que paró dos días el metro), aunque en la parte más alta. Aludieron a los 1,4 millones para gastos de viaje, que incluyen desplazamientos de representación de altos cargos y técnicos de Metro a otros países. Y marcaron también los 34,3 millones de euros para primas. El comité de huelga pidió información detallada de qué parte de esas primas reciben los mandos incluidos en el convenio, que van desde el nivel 1 (jefe de división) al 4 (jefe de área). La empresa, que ayer no aceptó que los recortes salieran de ahí, prometió facilitar más documentación antes de la reunión de hoy. "Queda un largo camino", aseguró Antonio Asensio, portavoz del comité de huelga, a la salida de la reunión.

Por la mañana, en un primer encuentro informal, negociaron sin éxito los servicios mínimos para la próxima convocatoria de huelga solicitada desde el 13 de julio. Los sindicatos pidieron que solo se preste el 40% del servicio en horas punta y el resto de tiempo se cierre. No se aceptó. Previsiblemente, serán los mismos que la semana pasada, el 50% de trenes, unos mínimos que ya tumbó un tribunal el año pasado.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia acordó el 21 de enero anular una resolución de la Consejería de Transportes en la que decretaba que los servicios mínimos para la huelga de Metro de marzo de 2009 debían ser del 50%. En la sentencia, los magistrados sostienen que pese a que ese porcentaje no es una cifra "excesiva ni limitadora del derecho a la huelga", sí consideran que el escrito de la Comunidad atenta contra este derecho, ya que su resolución se motivó de forma deficiente.

La información que aportó la Comunidad sobre el número concreto de personas que debían trabajar para garantizar el 50% del servicio tenía "un importante vacío", según la sentencia, porque no concretó el número de trabajadores que prestan de forma habitual el servicio, "y por ello no resulta posible examinar si se respeta la proporcionalidad en los servicios establecidos". Por ello, los magistrados sostienen que la resolución incidía de forma negativa en el derecho constitucional a la huelga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010