Crítica:TEATRO | GREC 2010Crítica
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Fuera de tono

El fútbol como experiencia de integración a un colectivo, o como distracción para no pensar en la crisis y, en cualquier caso, como noticia en todos los medios a raíz del Mundial es en Fora de joc, y a pesar del título, un tema tangencial. Pasa un poco con todos los temas que trata Sergi Belbel en esta pieza, hasta ahora inédita, y que, si tuviéramos que enunciarlos, vendrían a ser los siguientes: a) relaciones familiares, de pareja y paterno-materno-filiales: derechos y deberes de unos y otros; b) relaciones de dependencia económica y emocional: la problemática de la inmigración; c) relaciones de amistad: el amigo de toda la vida frente al cónyuge; d) el amor: ¿sigue siendo un lastre para las mujeres?; e) la tercera edad: ¿residencias, sí o no?; f) la crisis: una realidad inevitable; g) claves para conseguir la felicidad: crecer hacia dentro o madurar en vez de prosperar hacia fuera y engañarse.

FORA DE JOC

De Sergi Belbel. Dirección: Cristina Clemente. Intérpretes: Anna Azcona, Toni Sevilla, Francesc Lucchetti, Queralt Casasayas, Jordi Andújar. Escenografía: Enric Planas. Vestuario: Albert Pascual.

Club Capitol. Barcelona, hasta el 1 de agosto.

Monótono vodevil

Parecen muchos temas como para que alguno de ellos pueda ser tratado con la suficiente profundidad. En Fora de joc se dicen demasiadas cosas y todas son demasiado superficiales. Pero, la verdad es que tampoco me atrevo a ser muy categórica en esto porque en algún momento de la función de estreno me pareció oír un par de ideas que no estaban mal, aunque, no me hagan decir qué. Y es que el enfoque que Cristina Clemente le ha dado al texto, y el tratamiento que éste recibe por parte de los intérpretes, es tan de vodevil para la televisión todo el rato, tan mono-tono y al fin tan monótono, que se hace difícil mantener el interés. Tanto los chistes y las gracias, como las reflexiones de los personajes o las expresiones de sus sentimientos -es decir, todo- está dicho con la misma intención y el resultado es que todo suena igual. Y así, bajo la consigna, imagino, de "vamos a hacer que el público pase un buen rato", lo que ocurre es que sin llegar a pasarlo mal, creo que el público podría pasarlo mucho mejor. Dicho esto, ¿qué decir de los intérpretes? Pues que componen, a excepción quizá de la joven Queralt Casasayas en el papel de hija, personajes planos y sin ningún matiz. Anna Azcona es la mujer dominante; Toni Sevilla, el marido pusilánime; Alfred Lucchetti, el abuelo gruñón, y Jordi Andujar, el inmigrante improbable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de julio de 2010.