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Las consecuencias del ajuste económico

Zapatero quita hierro a la abstención de Gutiérrez

"La opinión es libre pero la lealtad al Grupo Socialista es obligada". Esta declaración de principios fue la respuesta del portavoz socialista, José Antonio Alonso, a Antonio Gutiérrez cuando el lunes le informó de que iba a abstenerse en la convalidación del decreto de reforma laboral. Aún así, Gutiérrez se abstuvo y, asume la sanción disciplinaria que le impondrá la dirección del grupo, aún sin determinar. No obstante, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, trató de quitar hierro a esta indisciplina. "Tengo gran afecto y respeto por Antonio Gutiérrez", aseguró.

Este diputado, ex secretario general de CC OO, aseguró que será leal al Gobierno y a sus políticas, pero no en esta reforma de la que discrepa como dejó escrito ayer en EL PAÍS. Algunos parlamentarios socialistas acogieron muy mal esta actitud, en comentarios informales, aunque otros muchos fueron más comprensivos.

Algunos discrepantes dejaron claro que querían expresar sus posiciones, pero sin cuestionar la disciplina. Y hubo debate porque incluso el secretario general del grupo, Eduardo Madina, lo animó en la reunión de grupo. José Antonio Pérez Tapias, Manuel de la Rocha y José Antonio Barrio de Penagos expusieron los aspectos que, a su juicio, deben modificarse. Alonso dio a entender que habrá cambios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de junio de 2010