INVENTOS PERIODÍSTICOS

El 'scoop' tenía un fallo

La cantante Beyoncé revela a un periodista que cerró un contrato matrimonial con su marido, Jay-Z. ¿Una exclusiva? No. Un invento

Parecía la exclusiva perfecta. "Supuestamente, Jay-Z le tendría que pagar 10 millones de dólares en caso de separarse al cabo de dos años, y por cada año de matrimonio adicional se añadiría otro millón", lanzaba el periodista alemán Ingo Mocek a la cantante estadounidense Beyoncé en una entrevista publicada en el número de enero de Neon, una conocida revista mensual alemana de nuevas tendencias. "¿Quién se inventa algo así? No niego que hay un contrato matrimonial. Quiero animar a todas las mujeres con ganas de casarse a redactar uno, ganarán en influencia y autoestima. Pero no hablaré de los detalles. No me encuentro aquí ante un tribunal", respondía la artista al supuesto entrevistador.

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La traducción al inglés de la pieza periodística tardó poco en extenderse por una infinidad de blogs y webs hambrientos de chismes con famosos, como mediatekeout.com. El scoop sólo tenía un fallo: no era cierto. Las presuntas declaraciones de la cantante enseguida desataron la alarma en su equipo de relaciones públicas. Los profesionales del mentís no perdieron el tiempo. "Lo comprobaron como comprueban todo lo que se escribe sobre ella, y se dirigieron a nosotros", explica por teléfono desde Hamburgo Timm Klotzek, uno de los dos redactores jefes de la revista. "Mocek debía quedar con Beyoncé el 5 de noviembre de 2009 en Berlín, pero no lo hizo. Ya se había encontrado tres veces con ella, en 2001, 2002 y 2006, y puede que usara parte de esas entrevistas".

Los asesores de la estrella del pop acordaron con los jefes de Neon retirar los ejemplares atrasados y cortar el acceso en Internet al falso encuentro, recogido también el 12 de enero en el diario suizo Tages-Anzeiger, en cuyo archivo todavía se puede hallar, aunque avisa de que se trata de una falsificación. El autor "lo confesó todo", comenta Klotzek, que añade: "Es más fácil cuando alguien dice: 'Lo que hice no fue correcto, reconozco que la fastidié'. Pero no puedo decir nada sobre sus motivos, sólo podría especular".

El 18 de marzo Neon colgó un comunicado en su web: informaba de que, al confirmarse las dudas, habían despedido sin demora a Ingo Mocek, colaborador del mensual, ya que su comportamiento no era "compatible con los estándares periodísticos y éticos" de la publicación. El texto también mencionaba cinco entrevistas problemáticas, detectadas entonces. "Tenemos una sección, La banda sonora de mi vida, en la que Mocek publicó conversaciones con Christina Aguilera y Slash -guitarrista de Guns'n'Roses-, entre otros. Son entrevistas hechas por teléfono; bueno, en el caso de Aguilera y Slash no hubo llamada. Sin embargo, parece que sí se encontró con el rapero Snoop Dogg, aunque hablaron mucho menos de lo que sugiere lo publicado", narra Klotzek.

Mocek, que colaboraba con otros medios, ha guardado silencio hasta ahora. Mientras, la mayor parte de la prensa alemana se ha limitado a condenar la práctica fraudulenta, pero no se ha producido un debate sobre el funcionamiento de sus propios filtros. Cuando el comunicado de Neon se actualizó el 16 de abril, reconociendo más entrevistas dudosas -17 en total, a Jay-Z, Moby, Robbie Williams y Madonna, entre otros-, unas inventadas y otras hinchadas con material de archivo, la noticia ya no tuvo repercusión en los periódicos.

Apenas se ha hablado de las circunstancias del caso: un solo detalle, el contrato matrimonial destapó la estafa. La primera entrevista que Mocek creó para Neon data de 2004 y, al parecer, nadie dudó de la veracidad de sus textos. El secreto del periodista quizá lo revela un comentario en la web del Tages-Anzeiger, de enero, sobre la conversación con Beyoncé: "¡Genial, la entrevista! Esta mujer da respuestas inteligentes a preguntas tontas. Me gustaría saber si las preguntas se hicieron así adrede, para provocar, y conducirla a esas respuestas maravillosas, o si fue pura suerte".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 25 de abril de 2010.