Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Dinero & inversiones

Las hipotecas asoman la cabeza

Aumentan las ofertas para financiar la compra de una vivienda

Desde hace muchos meses no se veía algo así. Desde luego, no en el mundo hipotecario. Ahora se ven anuncios en prensa, radio e incluso televisión. Parece como si de nuevo se quisieran poner de moda las hipotecas. Ejemplos hay varios y para todos los gustos.

BBVA, por ejemplo, promociona su Hipoteca Fácil para cambiar de casa o construir nueva y, sobre todo, invita a los ya hipotecados a cambiar de entidad su crédito, con el gancho de 2.000 euros de regalo. En Bankinter dicen no saber cómo será su futura casa... pero sí cuál puede ser su número. Así publicita su nueva Hipoteca Sin. En

Barclays también juegan con la imagen de una nueva casa -"su problema será elegir el color de sus paredes"- para colocar sus distintas hipotecas...

Si quieren dar salida a su stock de pisos, los bancos deben facilitar el crédito

En 2011, la deducción fiscal sólo la tendrán las rentas más bajas

Además de estas hipotecas tradicionales, están las que proliferan con condiciones especiales por parte de bancos y cajas para ayudar a dar salida a las promociones inmobiliarias y viviendas varias de las que ahora son propietarios. Estos son algunos ejemplos:

CAM y su Hipoteca Mediterranean; Caja Madrid; a través de Inmoselección, Banco Pastor; Compromiso Vivienda Bancaja 2010; la Hipoteca Altamira del Banco Santander, BBVA a través de Anida...

¿A qué viene este relativo nuevo empuje a las hipotecas? Las entidades parecen haber empezado a abrir, aún con bastante tiento, el grifo del crédito que durante muchos meses tuvieron cerrado. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el pasado enero se formalizaron 53.747 hipotecas sobre viviendas, un 12,3% más que en diciembre de 2009 y un 2,3% más que en el mismo mes del año anterior. ¿Por qué ahora?

Este repunte, por el momento, no parece obedecer exactamente a un cambio de tendencia ni de los precios en el mercado inmobiliario ni de las estrategias de las entidades, y sí, sin embargo, a un interés claro de aprovechar el especial momento que en estos tiempos se ha dibujado en el mundo hipotecario.

Para empezar, no parece que ya haya dudas sobre el IVA. Subirá el 1 de julio. En materia de vivienda, el alza de este impuesto, o el de transmisiones patrimoniales, sí tiene relevancia económica -más o menos, según el importe de la compra y según la comunidad autónoma-. Si las entidades ofrecen más hipotecas, más probable es que haya quien decida adelantar la compra de su vivienda. O, visto desde el otro lado, si hay más posibles nuevos compradores, más posibilidades se le presentan a la banca de tener nuevos clientes entre los que elegir.

Para continuar, y en materia estrictamente hipotecaria, teóricamente, este es el último año en que los créditos para adquisición de vivienda conservarán su status fiscal actual. Es probable que a partir del 1 de enero de 2011 sólo desgraven por ellas las personas con rentas inferiores a 24.107,20 euros. Si se firman en 2010, se conservarán los derechos adquiridos independientemente de los niveles de renta; es decir, se gozará de una deducción anual del 15% sobre una base máxima de 9.015,18 euros (suma de intereses y capital en el abono de las cuotas). La deducción máxima alcanza, por persona, los 1.352,27 euros, cantidad nada baladí. Lo mismo que antes: más posibles compradores, más posibilidades para las entidades, o más hipotecas a la venta, más probables nuevos futuros propietarios.

Si la posible supresión de al menos una parte de la deducción hipotecaria puede acelerar la demanda de hipotecas, lo mismo ocurre con la ampliación de dicha deducción en el caso de la rehabilitación. Con la entrada en vigor del paquete de medidas anticrisis o con la Ley de Economía Sostenible no sólo se ampliará el concepto de rehabilitación, sino que ésta se beneficiará de un IVA reducido además de generar una deducción adicional del 10% en el IRPF.

El Euríbor se coloca actualmente en torno al 1,2%; por tanto, en mínimos históricos. El fuerte recorte experimentado por esta referencia hipotecaria -llegó a colocarse por encima del 5,3% en el verano de 2008- ha permitido que el esfuerzo financiero que han de hacer los particulares para afrontar el pago de sus hipotecas pase de suponer más del 50% de su renta al 36%. Este cambio de escenario acelera la demanda de hipotecas por parte de los particulares. Las entidades no parecen querer dejar pasar esta oportunidad -las hipotecas generan un importante negocio paralelo vía comisiones, cuentas, domiciliaciones, seguros...- y ahí están sus ofertas. Algunas, con "truco": diferenciales más elevados de los habituales para compensar riesgos; obligación de vincularse con la entidad no sólo con nóminas y recibos, sino con fondos, seguros, planes...

Por último, no hay que olvidar que bancos y cajas se han convertido en verdaderas centrales inmobiliarias en los últimos meses. ¿Cómo dar salida a semejante parque de viviendas sin facilitar su financiación? Difícil parece y las entidades lo saben; de ahí que ahora proliferen las hipotecas con condiciones "especiales" aunque sólo sean para quienes les compren alguna de sus promociones.

-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2010