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Una afección renal amenaza a los linces criados en cautividad

Tres ejemplares mueren en 70 días por la enfermedad, de origen desconocido

Una enfermedad renal crónica ha provocado la tercera muerte de lince ibérico criado en cautividad en apenas 70 días. Se trata de Cromo, un macho nacido en libertad e incorporado al programa de cría en cautividad en 2003. El 4 de marzo se procedió a su eutanasia debido a "un estadio muy avanzado de la enfermedad", según fuentes del proyecto. La Consejería de Medio Ambiente de Andalucía ya habla de "alerta sanitaria" y confía en que un comité de expertos, ya reunidos el 19 de febrero, arroje luz sobre una afección de origen desconocido que sólo ataca a los ejemplares en cautiverio y no a los 250 que viven libres entre Sierra Morena y Doñana.

25 de los 72 animales del Programa de Conservación en cautiverio, es decir, un 34,7%, muestran síntomas compatibles con esta afección. La mayoría de ellos ya han sido diagnosticados y se encuentran en tratamiento. Veterinarios y especialistas trabajan para esclarecer el origen y buscar el tratamiento adecuado. En otras ocasiones se atribuyó esta patología a un proceso autoinmune o genético, pero Medio Ambiente sostiene que "aún no se puede concluir nada".

No se puede afirmar aún que la patología sea genética o autoinmune

Los tres linces fallecidos recientemente formaban parte del programa en cautiverio, creado en 2003 y dependiente de los gobiernos central y autonómico para garantizar la conservación de esta especie amenazada.

La primera muerte se produjo el 30 de diciembre de 2009. Se trataba de Ecológico, nacido en 2008 en el centro del Acebuche de Doñana (Huelva). Ya a los cuatro meses comenzó a mostrar síntomas de epilepsia y a pasar la mayor parte del tiempo dormido, inapetente. La enfermedad dio por fin la cara y el cachorro presentó un fallo sistémico de origen renal con afectación de hígado, páncreas y bazo, que le llevó a quirófano. Recibió transfusiones de sangre de dos linces rojos del Zoobotánico de Jerez (Cádiz) y permaneció varias semanas en cuidados intensivos. Pero no se recuperó. Los mismos síntomas mostró Garfio, uno de los más antiguos del proyecto de conservación. Con 10 años y capturado en la Sierra de Andújar, fue el primer macho adulto en ingresar en el programa y el padre de la primera camada, en marzo de 2005. En total había proporcionado 11 crías en las correspondientes temporadas de reproducción. Falleció el 1 de febrero. El más reciente, Cromo, ha disparado las alarmas de los técnicos de Medio Ambiente. "Son muchos en poco tiempo".

Esta afección también podría estar detrás de la poca actividad sexual que hasta ahora están mostrando las hembras del programa. Aunque los técnicos también barajan que este "extraño" comportamiento se deba a las raras condiciones meteorológicas de esta temporada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de marzo de 2010