Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tregua política en Portugal para reconstruir Madeira

La guerra entre José Sócrates, primer ministro de Portugal (socialista), y Alberto João Jardim, presidente de la región autónoma de Madeira (conservador), ha quedado momentáneamente de lado, gracias al desastre provocado por las lluvias torrenciales del 20 de febrero pasado, que han causado 42 muertos y ocho desaparecidos en la isla. Los dos enemigos políticos han prometido trabajar mano a mano en la reconstrucción, calculada en 1.400 millones de euros.

Sócrates y Jardim acordaron, en una reunión el lunes pasado, la creación de una comisión paritaria de los dos gobiernos, cuyo objetivo será "hacer una evaluación muy rigurosa y concreta de las acciones a emprender" para atender "a los desalojados, apoyar al sector privado y reconstruir las infraestructuras públicas", según palabras del primer ministro. Asimismo, dejaron en suspenso la Ley de Finanzas Regionales, motivo de duros enfrentamientos entre ambos dirigentes, que será reemplazada por una ley extraordinaria de cooperación durante el periodo de reconstrucción.

"Ésta es una emergencia nacional y no sólo de Madeira, y ésta es nuestra obligación", dijo Sócrates al término de la reunión con Jardim, quien agradecía una y otra vez al primer ministro el apoyo del Gobierno portugués. Una actitud insólita del caudillo madeirense (32 años en el poder), que se caracteriza por su verbo incendiario y el insulto fácil cuando se dirige a sus adversarios.

Hasta la firma de la tregua, había serias dudas sobre la buena gestión de los fondos que llegarán a la isla. La mayoría oficialista ha impedido en el Parlamento regional la constitución de una comisión para investigar las responsabilidades políticas por el alto endeudamiento de Madeira, que la oposición califica de "ilegal e irracional". La deuda directa supera los 1.100 millones de euros y la indirecta se acerca a los 1.500 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2010